El bitcoin volvió a caer durante la sesión hasta romper la barrera de los 60.000 dólares, acercándose a sus mínimos anuales, cerca de los 59.000, un nivel que no tocaba desde hace meses. Esta nueva caída agrava un trimestre ya negativo para la criptomoneda, que acumula un descenso cercano al 13% en los últimos tres meses y un desplome del 18% solo en junio. Estas pérdidas están a punto de cerrar dos trimestres consecutivos a la baja, una situación que se ha dado muy pocas veces en la historia del bitcoin.
Las razones de esta caída están relacionadas en buena medida con la retirada de inversiones en los fondos cotizados (ETF) que replican la cotización del bitcoin. Durante la última semana, los ETF al contado de bitcoin en Estados Unidos registraron salidas netas superiores a 1.780 millones de dólares. Este fenómeno no es nuevo y se mantiene desde principios de mayo, con siete semanas consecutivas de reembolsos en estos instrumentos financieros. En lo que va de junio, el saldo negativo en estos ETF supera los 4.000 millones de dólares.
Además, el mercado de derivados ha mostrado una fuerte presión bajista. Según la analista de eToro Lale Akoner, la semana pasada se liquidaron posiciones largas por más de 2.400 millones de dólares, lo que ha incrementado la volatilidad y la tendencia negativa en el corto plazo. Este contexto adverso para los futuros y los ETF agrava las perspectivas a corto plazo para el bitcoin.
Este escenario coincide con un entorno de mayor incertidumbre financiera donde el fortalecimiento del dólar y las expectativas de incrementos en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal complican la inversión en activos de riesgo como las criptomonedas. Los inversores temen hasta varias subidas en la tasa de referencia antes de fin de año, lo que alimenta la aversión al riesgo. Además, las recientes turbulencias en el sector tecnológico, que comparte características con el mercado cripto, también afectan la confianza.
Además, el interés estructural de los inversores institucionales en los ETF al contado como vía para exponerse al bitcoin se ha visto reducido con este escenario, frenando una de las principales fuentes de demanda que había impulsado precios en meses anteriores. Desde su lanzamiento en enero de 2024, estos ETF habían actuado como un catalizador alcista para la criptomoneda, incrementando su accesibilidad y legitimidad en los mercados financieros.
Los analistas coinciden en que las decisiones que tome la Fed sobre tipos de interés durante el segundo semestre serán clave para definir la evolución del bitcoin. Otro factor relevante será la posible regulación de las criptomonedas en Estados Unidos, cuyas decisiones están pendientes y podrían influir notablemente en el mercado. Según Lale Akoner, mientras persistan las salidas prolongadas en los ETF, será difícil pensar que el bitcoin haya tocado fondo y pueda consolidar un rebote sostenido.
En resumen, aunque el bitcoin presenta una valoración más atractiva tras las correcciones, la recuperación duradera exigirá un regreso sólido de la demanda institucional que contribuya a estabilizar y absorber la oferta actual. El mercado sigue en espera de señales claras tanto en el ámbito regulatorio como en el macroeconómico que permitan tomar impulso para recuperar terreno perdido.
Para seguir de cerca la cotización y el análisis de los movimientos en los ETF de bitcoin, puede consultarse la información actualizada en Bloomberg Markets o la plataforma de análisis de eToro, donde se publican informes detallados sobre derivados y flujos de fondos.
El bitcoin está en una fase crítica que refleja la convergencia de factores internos del mercado cripto con la política monetaria global, una combinación que continuará marcando el ritmo en los próximos meses.