Bertrand Sourdais, enólogo francés nacido en Chinon, celebra 26 años desde su llegada a España con la inauguración de la nueva sede de Dominio de Es en San Esteban de Gormaz, Soria, una zona emblemática de la Ribera del Duero. Su compromiso con la región y la producción de vinos de alta gama lo sitúan entre los grandes referentes del sector vitivinícola.
Llegó a la comarca soriana en 1999 tras trabajar en el Priorat con Álvaro Palacios, quien le recomendó este destino. A Sourdais le fascinó el entorno y las viñas prefiloxéricas de Atauta, un patrimonio casi desaparecido en Francia por la filoxera. Esta singularidad fue clave para que decidiera echar raíces y apostar por estos vinos únicos, a pesar de las dificultades iniciales para adaptar sus conocimientos franceses a las prácticas locales.
Durante la década que lideró Dominio de Atauta, Sourdais revolucionó la escena vitivinícola de la Ribera del Duero oriental, demostrando que esta zona ofrece vinos de calidad excepcional y carácteres propios, distintos a los producidos en el oeste de la denominación. Su enfoque ecológico y su preferencia por tintos menos cargados de color contrastaron con el estilo tradicional de la región.
Tras dejar Dominio de Atauta en 2010 por diferencias con los nuevos propietarios, fundó dos bodegas propias: Bodegas Antídoto y Dominio de Es. Más recientemente, sumó un tercer proyecto, Galia Soriana, todos ubicados en Soria. Esta decisión contrasta con la tendencia habitual de expansión de bodegas hacia otras regiones, ya que Sourdais se mantiene firme en profundizar y descubrir el potencial de su territorio soriano.
Dominio de Es representa su apuesta más exclusiva, con vinos como La Diva 2022 cuyo precio alcanza los 1.125 euros por botella. Estos vinos destacan por su delicadeza, finura y complejidad, reflejando un terroir raramente explorado. Además, cuenta con opciones más accesibles en Antídoto y experimentos radicales en Galia Soriana.
Recientemente, Sourdais inauguró la nueva bodega de Dominio de Es en el corazón de San Esteban de Gormaz, edificación diseñada para integrarse en el patrimonio urbano y aprovechar las condiciones naturales para la crianza. La construcción cuenta con varias plantas, con salas de fermentación sin acero inoxidable y cuevas subterráneas que mantienen temperaturas estables gracias a la roca viva. Este diseño refleja su filosofía de respeto absoluto por el terroir.
La nueva sede está concebida como un legado para la región, un espacio de trabajo tranquilo donde el enólogo puede desarrollar sus vinos sin prisas ni presiones, continuando su proyecto por situar a esta despoblada zona de la España vaciada en el mapa global del vino de calidad.
El compromiso de Sourdais con Soria es notable no solo por su larga trayectoria, sino por su apuesta por elaborar vinos singulares y prestigiosos que desafían los desafíos sociales y demográficos de la provincia, la menos poblada de España según datos del INE. Su enfoque demuestra que la calidad en el vino puede florecer en territorios apartados, elevando la reputación de la Ribera del Duero oriental a nivel internacional.
El trabajo de Sourdais atrae la atención de mercados internacionales y especialistas del vino, quienes valoran su innovación, respeto por la tradición y compromiso con el medio ambiente. Así, su contribución resalta la relevancia económica y cultural de apostar por la España vaciada, promoviendo un desarrollo sostenible y un nuevo modelo de negocio vitivinícola en zonas rurales.
Para conocer más sobre el proyecto de Dominio de Es y sus vinos exclusivos puede consultarse la web oficial de Dominio de Es, donde se detallan sus elaboraciones y filosofía.
En definitiva, Bertrand Sourdais representa un ejemplo de integración cultural y empresarial en España, con una dedicación firme a recuperar territorios olvidados y convertirlos en referentes mundiales del vino, poniendo en valor la diversidad y riqueza del patrimonio vitivinícola soriano.