Vintae ha cerrado la adquisición del 90% de Bodegas Riojanas, grupo centenario ubicado en La Rioja, consolidando una facturación conjunta que alcanza los 60 millones de euros. Esta operación se produce después de que la empresa evitara que Bodegas Riojanas entrase en concurso de acreedores gracias a un acuerdo con las entidades financieras y un plan financiero estratégico.
El CEO de Vintae, Richi Arambarri, que a su vez pasará a presidir Bodegas Riojanas, ha detallado que se buscará una integración completa de la bodega dentro del grupo, con el objetivo de simplificar el portafolio de marcas y centrar los esfuerzos en Monte Real y Viña Albina, sus líneas de reserva y gran reserva.
Este plan estratégico no incluye cambios drásticos en la esencia de Bodegas Riojanas, sino que pretende potenciar y poner en valor las marcas históricas, aprovechando las sinergias comerciales que ofrece el respaldo de Vintae, que cuenta con una potente red comercial y recursos para impulsar la producción y la distribución.
Además del foco comercial, la adquisición contempla una importante apuesta por el enoturismo, un sector con gran potencial en La Rioja que puede aportar un valor añadido a ambas firmas. Fernando Martínez, director financiero de Vintae y nuevo consejero delegado de Bodegas Riojanas, ha explicado que se ha concedido una línea de financiación de cinco millones de euros para aportar liquidez inmediata, solucionar retrasos con proveedores y agricultores, y realizar inversiones prioritarias como certificaciones de calidad.
Reestructuración financiera y plan de viabilidad
La operación ha incluido un complejo proceso de reestructuración financiera. Vintae negoció con los bancos el pago de 12 millones de euros, asumiendo el 50% de la deuda del grupo adquirido. Para facilitar su incorporación, se llevó a cabo una reducción de capital junto a una ampliación por compensación de créditos, asegurando así el control mayoritario del 90% del capital social.
El plan de viabilidad contempla que Bodegas Riojanas alcance una situación financiera sin deuda, respaldada por la capacidad financiera y circulante de Gevisa Wine Capital, holding matriz de Vintae. Martínez señaló que tanto el presidente como los consejeros dominicales no percibirán remuneración hasta que la empresa concluya su reestructuración y demuestre solvencia.
Este enfoque pretende dejar claro que la operación se realiza con la intención de salvar y consolidar la compañía, no como una simple toma de control mercantil con fines especulativos. "Queremos mostrar compromiso real con el futuro de la bodega y su propietario minoritario", afirmó el directivo.
Implicaciones para el futuro y el mercado
Esta adquisición se concretó en un momento de incertidumbre en el sector vitivinícola, marcado por retos económicos y de mercado. Sin embargo, Vintae confía en su capacidad para reposicionar a Bodegas Riojanas dentro del segmento premium y en su valoración histórica.
Arambarri subrayó la importancia emocional y estratégica de la operación, calificándola como un «sueño cumplido» y una «oportunidad» para revitalizar una firma con gran tradición que estaba en riesgo de desaparecer.
Más allá de la mejora financiera, la integración permitirá optimizar los recursos, modernizar procesos y aprovechar las fortalezas comerciales y turísticas, claves para asegurar la competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Para conocer más detalles sobre la evolución de Vintae y su estrategia en la región, se puede consultar la información oficial en su página web y en los comunicados de Bodegas Riojanas.
Este movimiento confirma la tendencia en la industria española de consolidación mediante fusiones y adquisiciones para fortalecer marcas emblemáticas en entornos complejos, una dinámica que seguirá marcando la evolución del sector vinícola en los próximos años.