BBVA ha anunciado una amplia renovación en su cúpula directiva, con la salida de ocho ejecutivos y el nombramiento de diez nuevos directivos provenientes del propio banco. Esta reorganización, efectiva a partir del 1 de septiembre, busca fortalecer la estructura del banco para adaptarse al nuevo ciclo, marcado por la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) y los retos del mercado.
La principal modificación afecta a la presidencia ejecutiva en México, su mercado más relevante. José Luis Elechiguerra, hasta ahora director global de Riesgos, asume el puesto de consejero delegado en México, relevando a Eduardo Osuna, que pasa a presidir el consejo de administración del banco en esa región. En paralelo, Pablo Pastor, responsable de Riesgos en América del Sur y Turquía, ocupa la dirección global de Riesgos.
En el área financiera, BBVA apuesta por Gonzalo Rodríguez, poderoso en el negocio minorista en España, quien sustituye a Luisa Gómez tras tres años en el cargo y logros notables en resultados financieros. En Fusiones y Adquisiciones, Roberto Albaladejo releva a Victoria del Castillo, quien a su vez lidera Talento y Cultura, completando así un movimiento relevante en cargos estratégicos.
Los servicios legales también muestran cambios. Jacobo de Nicolás asume la responsabilidad de esta área, en sustitución de María Jesús Arribas, mientras que Rosario Mirat reemplaza a Domingo Armengol como secretaria general. Estos nombramientos reflejan la apuesta por profesionales con conocimiento interno y experiencias en diferentes geografías.
BBVA ha creado además una nueva dirección global llamada Institutional Engagement, encargada de gestionar las relaciones con instituciones, reguladores y supervisores, fusionando funciones que antes estaban dispersas. Mario Pardo, actual jefe del negocio en Colombia, será su primer responsable. Según la entidad, esta nueva unidad facilitará una interacción más eficiente con agentes externos.
Una novedad importante es la eliminación de la dirección general de Monitorización de países, responsable del seguimiento de mercados latinoamericanos. Esta área desaparece para dar paso a una integración directa de Argentina, Colombia y Perú en el comité de dirección, con reporte directo al consejero delegado Onur Genç. La gestión de Colombia queda en manos de Gloria Couceiro, mientras que Argentina y Perú mantienen a sus responsables actuales.
Este ajuste no solo permite agilizar la gestión y anticipar oportunidades en Latinoamérica, sino que también refleja el peso creciente de esta región dentro de la estrategia global de BBVA. En paralelo, el banco apunta a reforzar su capacidad para afrontar el impacto de la IA en el negocio y la experiencia cliente, con una estructura que combina talento interno y nuevas responsabilidades.
Esta transformación sigue a la última reestructuración del banco en julio de 2024, realizada en pleno proceso de OPA sobre Banco Sabadell. Ahora, el grupo busca consolidar una base más sólida para impulsar crecimiento sostenible, competividad y capacidad de innovación en el contexto financiero mundial.
Los cambios se conocen justo antes de la presentación de los resultados del primer semestre, en un momento en que BBVA quiere mostrar su evolución para mantener la confianza de accionistas y clientes. La ampliación a 24 miembros en la cúpula directiva refleja una apuesta por ampliar el liderazgo y diversificar responsabilidades en consonancia con los retos tecnológicos y geográficos que enfrenta.
Para más información sobre la reorganización corporativa y perfil de los nuevos directivos, se puede consultar el comunicado oficial en la web de BBVA y seguir la cobertura de los resultados financieros en el mercado bursátil.
Estos movimientos evidencian el compromiso del banco de impulsar el crecimiento sostenible y adaptarse a las tecnologías emergentes y el dinamismo del mercado latinoamericano, pilares estratégicos para mantener su posición entre los principales bancos globales.