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Alicia Aradilla: viajar y pintar acuarelas para contar el mundo

La ilustradora extremeña combina sus viajes con acuarelas y enseña su técnica a más de 1.800 alumnos online.

Por Carlos García·lunes, 4 de mayo de 2026Actualizado hace 42 min·6 min lectura·4 vistas
Ilustración: Alicia Aradilla: viajar y pintar acuarelas para contar el mu · El Diario Joven

Alicia Aradilla, nacida en Fregenal de la Sierra (Badajoz) en 1989, es una artista especializada en acuarela que ha logrado conectar su pasión por viajar con la ilustración. A día de hoy, su trabajo es seguido por más de 450.000 personas en Instagram y cuenta con una academia online en Patreon donde más de 1.800 alumnos aprenden de ella cada mes.

Desde pequeña, Alicia ha pintado por necesidad y vocación, aunque inicialmente sus estudios universitarios fueron Medicina, carrera que abandonó tras darse cuenta de que su verdadero camino era el arte. Se formó en Bellas Artes y diseño gráfico, disciplinas que le permitieron empezar su andadura profesional en publicidad y diseño web, donde trabajó con ilustración digital. Sin embargo, echaba de menos lo tangible: el pincel, el papel y los colores físicos.

Este enfoque le llevó a cultivar su pasión por la acuarela en sus viajes, que comenzaron formalmente en 2017 junto a su marido cuando recorrieron cerca de veinte países. A su regreso, Alicia había creado más de 700 ilustraciones repartidas en 13 cuadernos de viaje, que son el principal testimonio de su manera de entender la pintura y el mundo.

Su método se basa en captar al instante la esencia de los lugares que visita, pintando sobre la marcha en cuadernos finos y ligeros con acuarelas que se secan rápido. Esta técnica le permite ilustrar escenas cotidianas y anécdotas, desde una cafetería escondida hasta un andén, logrando que quien observe sus obras experimente la sensación de ese instante concreto. En la mayoría de las ocasiones, realiza dos dibujos al día que le llevan entre 45 minutos y una hora.

Este formato, que Alicia denomina como una forma de revivir el espíritu del viaje tradicional, rescata la experiencia de otros tiempos donde las fotografías impresas servían como recuerdo tangible. Hoy, su cuaderno se convierte en un auténtico diario físico, accesible y cargado de emociones que luchan contra la fugacidad de lo digital. Esta visión ha sido compartida ampliamente en sus redes sociales y ha inspirado la creación de su academia en Patreon.

Su plataforma online, considerada la más importante en España y entre las más destacadas a nivel global, ofrece clases grabadas en español e inglés. Por una suscripción mensual de 12 euros, los alumnos acceden a contenidos que van desde el aprendizaje básico de acuarela hasta prácticas de cuadernos de viaje. Esta comunidad diversa incluye jóvenes, personas mayores, artistas aficionados y nostálgicos del dibujo manual. Además, permite a sus integrantes aprender a su ritmo, desde cualquier lugar y momento.

Viajar y pintar es para Alicia una filosofía que invita a ralentizar, observar con detalle y vivir el presente. Relata anécdotas entrañables, como la experiencia en India donde terminó compartiendo su cuaderno con niños locales que se unieron espontáneamente a dibujar.

En términos creativos, Alicia no planifica previamente qué pintará. Se deja guiar por la luz, el ambiente o la comodidad del lugar. Aunque algunas veces viaja sola, habitualmente lo hace con su marido, quien documenta sus procesos para las redes sociales. Juntos han mantenido la idea de que compartir esa felicidad y trabajo es fundamental para su proyecto artístico y personal.

Cuando no está viajando, Alicia trabaja en su estudio ubicado en la tercera planta de su hogar en el norte de Madrid. Allí conserva sus cuadernos de viaje ordenados, después de no haber perdido ninguno a lo largo de los años. Actualmente, prepara la portada de un libro de poemas ilustrado con óleos, que será publicado por Lunwerg Editores y que recorrerá cinco continentes a través de la combinación de poesía y pintura.

Más allá de su obra personal, Alicia colabora con revistas de viajes, ilustra libros, desarrolla contenido digital y trabaja por encargo para empresas y oficinas de turismo. Su creatividad también ha llegado a otros formatos como etiquetas de vino y diseños de sellos. Todo esto con un criterio claro: sus colaboraciones tienen que surgir de forma natural y en sintonía con ella.

El ejemplo de Alicia Aradilla demuestra cómo el arte puede reinventarse en la era digital sin perder su esencia física y emocional, conectando con una comunidad global y fomentando el valor del viaje como experiencia artística y vital.

Para conocer más sobre su trabajo y cursos, se puede visitar su perfil en Instagram y su plataforma en Patreon, donde continúa impulsando el arte de la acuarela con una propuesta fresca y cercana que desafía las modas pasajeras.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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