Jorge Martín llega al Gran Premio de España de MotoGP, que se disputa este fin de semana en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, con un mensaje claro: no es él quien tiene que defender nada. El madrileño, campeón del mundo en 2024 con Ducati y ahora piloto de Aprilia, se presenta en una de las citas más especiales del calendario con el rol de aspirante que observa a los líderes, no de favorito que gestiona una ventaja.
En la rueda de prensa previa a la carrera, Martín fue directo al señalar a Marc Márquez y a Marco Bezzecchi como los grandes candidatos a la victoria en Jerez. "Es él el que defiende título; yo estoy aquí, mirando desde detrás", dijo sobre Márquez, antes de añadir que Bezzecchi también parte como favorito en el trazado andaluz. Una declaración que, lejos de sonar a resignación, refleja la estrategia mental con la que el madrileño afronta esta primera etapa de su aventura en Aprilia: competir sin la carga de las expectativas.
El ex piloto de Pramac lleva apenas tres carreras con su nueva moto y reconoce que el proceso de adaptación no ha terminado. Según explicó, aún hay configuraciones y piezas de la Aprilia que no ha tenido tiempo de probar, y nota que la moto le genera más movimiento en términos de estabilidad que a Bezzecchi, lo que le exige un mayor esfuerzo físico y le hace perder tiempo. El test programado para el lunes tras el GP de España lo ve como una oportunidad clave para dar otro paso adelante en ese proceso.
La lesión, el gran condicionante
Más allá de la adaptación técnica, el factor físico sigue siendo el principal lastre de Martín en este inicio de temporada. El piloto reconoció que estuvo con fiebre durante el parón y que llegó a pensar que no podría correr en Jerez. Aunque asegura estar cerca de su nivel óptimo de pilotaje, los tiempos de recuperación entre sesiones son mucho más largos que antes de la lesión.
"Hago el viernes y para el sábado ya me cuesta recuperar", admitió, señalando que el problema se agrava especialmente cuando hay carreras consecutivas. El GP de España, al ser un trazado considerado menos exigente físicamente que Tailandia, Brasil o Austin, puede ser una buena oportunidad para que esos plazos de recuperación mejoren. De momento, Martín confía en que sea una cuestión de tiempo y que las sensaciones vayan mejorando carrera a carrera.
Jerez, un circuito con historia familiar
Más allá de lo deportivo, Jerez tiene un significado especial para Jorge Martín. Sus padres solían acudir al circuito en los años noventa en moto para ver a Àlex Crivillé, el primer campeón del mundo español en la categoría reina. Ahora, décadas después, son su propio hijo quien está en la parrilla. El piloto contó que habla frecuentemente con ellos sobre esa transformación y que le gusta conocer qué sienten al ver ese cambio de roles.
Para el GP de España, Martín estrena también un casco con motivos típicamente españoles: una sevillana, un caballo, jamón y referencias a los pueblos gaditanos de Lebrija y Trebujena, lugares vinculados a amigos suyos. Su madre, que no podrá estar presente en el circuito, verá la carrera desde casa, y el piloto prometió ondear una bandera pensando en ella si tiene la oportunidad.
Un campeón que disfruta más que cuando ganó
Uno de los aspectos más llamativos de las declaraciones de Martín fue su afirmación de que está disfrutando más esta temporada que cuando conquistó el título con Ducati. "El haber ganado un Mundial me da ya esa tranquilidad de que lo tengo ahí de por vida", explicó. Desde ese punto de vista, la presión ha cambiado de naturaleza: ya no es la de ganar el primero, sino la de seguir compitiendo con hambre sin necesidad de demostrar nada.
El contraste con hace un año es llamativo: en 2024, en estas mismas fechas, Martín veía la carrera de Jerez desde el sofá con el iPhone en la mano, recuperándose de una lesión que le había roto catorce costillas. Ahora está en la parrilla, compitiendo delante de la afición española, y ese solo hecho ya lo valora como un logro en sí mismo.
Sobre el Mundial, Martín fue claro: no pensar en él constantemente no significa que no lo quiera. Su enfoque es disfrutar fin de semana a fin de semana y, si llega la oportunidad de pelear por el campeonato, irá a por ella. Pero sin forzar más de lo que la situación permite, porque lo contrario, advirtió, puede traducirse en otra lesión. El Campeonato del Mundo de MotoGP 2025 sigue en marcha y Martín quiere estar en él con salud y lucidez, no a cualquier precio.