Loida Zabala, atleta paralímpica española especializada en halterofilia, se enfrenta a su tercer ingreso hospitalario en apenas dos meses debido a las complicaciones derivadas de una sepsis, una infección grave que puede causar daños orgánicos o incluso ser mortal. La deportista, que ha convertido su sonrisa y su buen humor en seña de identidad, ha compartido la noticia a través de sus redes sociales, demostrando una vez más su gran resiliencia y actitud positiva.
El primer ingreso tuvo lugar a finales de marzo en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, donde está bajo el cuidado de su oncóloga de confianza, la doctora Maru. La razón de la hospitalización fue una infección grave que llevó a Zabala a recibir tratamiento inmediato. Tras 15 días, logró superar esa fase crítica y fue dada de alta.
Sin embargo, a principios de mayo regresó al hospital por la misma causa, agravada esta vez por una infección en el pie derecho. La halterófila extremeña no dudó en expresar su preocupación y valentía, llegando a comentar que si fuera necesaria una amputación, aceptaría la situación. No obstante, gracias al tratamiento recibió nuevamente el alta sin llegar a esa extrema medida.
El último ingreso se ha producido debido al empeoramiento de la condición de su pie, que amenaza con provocar una nueva sepsis, lo que mantiene en alerta a su equipo médico y a la propia atleta. A pesar de ello, Loida mantiene el buen humor que la caracteriza. En sus mensajes en redes sociales, se refiere a su hospital como un "5 estrellas" y reconoce que la verdadera "guerrera" es la bacteria, no ella. Ha compartido detalles de sus últimos días antes del ingreso, como paseos con su perra Tara, entrenamientos, reuniones con amigos y pequeños placeres como una hamburguesa económica.
La sepsis, que afecta a ambos lados de una sección de la médula espinal, es una infección que puede derivar en inflamación severa. En el caso de Zabala, esta condición es aún más delicada dado que convive con un diagnóstico previo de cáncer de pulmón con metástasis a varios órganos, incluyendo el hígado, riñón, vesícula biliar y cerebro. Esta situación médica compleja hace que cada ingreso y tratamiento sean especialmente críticos.
Loida Zabala no solo destaca por su lucha contra la enfermedad, sino también por su trayectoria deportiva. Ha participado en cinco Juegos Paralímpicos, sumando cuatro diplomas, y en marzo de este año logró una medalla de plata en el Campeonato Europeo de Halterofilia en la categoría -73 kg. Además, ha mejorado sus marcas personales a pesar del tratamiento oncológico, lo que subraya su dedicación y fortaleza mental.
En sus declaraciones públicas, Zabala ha mostrado su compromiso con el deporte como motor vital y supervivencia emocional. Considera que privarla del ejercicio sería como quitarle la vida misma. Además, mantiene como objetivo participar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, lo que supondría su sexta participación en esta competición internacional.
El apoyo del equipo médico y la cercana relación con su oncóloga han sido clave para que Loida gestione estos retos con dignidad y optimismo. El hospital Ramón y Cajal se ha convertido en un espacio donde no solo recibe cuidados médicos, sino también un lugar de socialización y fortaleza personal, tal como ha expresado en sus mensajes.
La historia de Loida Zabala es un ejemplo de lucha y resiliencia ante las adversidades más duras. Su capacidad para enfrentar la enfermedad, junto con su pasión por el deporte, han inspirado a muchos dentro y fuera del ámbito paralímpico. Continuar su carrera deportiva y trabajar para mantenerse en forma a pesar del cáncer es una muestra evidente del poder del espíritu humano por sobreponerse a los problemas de salud más complejos.
El caso de la sepsis que sufre Zabala ilustra también la importancia de la detección y el tratamiento precoz de estas infecciones graves, que pueden afectar especialmente a pacientes con enfermedades crónicas y debilitantes. Además, su testimonio pone en relieve la necesidad de un acompañamiento integral, donde el apoyo emocional y anímico vaya de la mano con el cuidado médico.
A medida que se recupera en este nuevo ingreso, Loida continúa siendo un referente en el mundo del deporte adaptado y un símbolo de esperanza para muchas personas que enfrentan desafíos similares. Su mirada está puesta en el futuro, sin renunciar a sus sueños ni a la lucha constante que ha hecho de ella una auténtica guerrera, en palabras propias.
Para seguir la trayectoria de Loida y obtener más información sobre halterofilia paralímpica, se pueden consultar recursos oficiales como la Comité Paralímpico Español o el hospital Ramón y Cajal, donde recibe tratamiento.
Loida Zabala sigue siendo un ejemplo para el deporte y la superación personal, mostrando que incluso frente a la adversidad más dura es posible mantener la dignidad, la esperanza y el compromiso con los retos personales y profesionales que la vida impone.