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Eva Soriano desmiente su romance con Maxi Iglesias

La humorista niega cualquier relación sentimental con el actor y aprovecha para criticar el edadismo en las parejas.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026·3 min lectura
Ilustración: Eva Soriano desmiente su romance con Maxi Iglesias · El Diario Joven

Eva Soriano lleva semanas siendo protagonista de rumores sentimentales que la vinculan con el actor Maxi Iglesias. La humorista y presentadora ha decidido cortar por lo sano y responder de forma directa en declaraciones recogidas por Europa Press: no ha existido ninguna relación entre ellos y, si la hubiera habido, no tendría ningún reparo en reconocerlo públicamente.

La también actriz y comunicadora, conocida por su trabajo en programas de humor y entretenimiento, dejó claro que no tiene intención de alimentar especulaciones sin fundamento. Su respuesta fue tan contundente como breve: si algo hubiera ocurrido, ella misma lo habría contado. No hay más que añadir al respecto de esa historia concreta.

Sin embargo, Soriano aprovechó el momento para ir bastante más allá de su situación personal. Durante la misma conversación, el nombre de Aitana Sánchez-Gijón salió a colación en relación con Maxi Iglesias, y ahí la presentadora decidió posicionarse de manera clara sobre un debate que, según ella, revela mucho sobre cómo funciona el escrutinio público en España.

La reflexión de Soriano sobre la libertad individual fue directa: cada persona tiene derecho a estar con quien quiera, sin que eso deba convertirse en motivo de debate mediático ni de juicios ajenos. Un mensaje que, aunque pueda sonar obvio, apunta a una tendencia muy arraigada en el entretenimiento y la prensa del corazón: la de opinar sobre la vida privada de figuras públicas como si fuera un asunto colectivo.

El edadismo en las relaciones, en el punto de mira

El momento más relevante de sus declaraciones llegó cuando Soriano abordó el edadismo. La presentadora señaló algo que muchos observan pero pocos dicen en voz alta en el ámbito mediático: cuando una mujer es mayor que su pareja, el nivel de escrutinio y crítica es notablemente superior al que existiría si la situación fuera a la inversa. "Si fuera al revés no pasaría", afirmó, poniendo el dedo en la llaga de un doble rasero que sigue presente en la cultura popular española.

Este tipo de reflexiones no son nuevas en el debate social. Diversas investigaciones sobre representación mediática y estudios sobre edadismo de la Organización Mundial de la Salud apuntan a que las mujeres de mediana edad y mayores enfrentan juicios más severos en cuestiones relacionadas con el atractivo, la sexualidad y las relaciones sentimentales que sus homólogos masculinos en situaciones equivalentes. Soriano traslada ese debate teórico a un caso concreto y visible.

En esa misma línea, la presentadora salió en defensa de Aitana Sánchez-Gijón, actriz con una carrera consolidada a lo largo de décadas, reconocida tanto en España como internacionalmente. Soriano subrayó su trayectoria profesional y su atractivo físico, alejando el foco de la edad para centrarlo en quién es Sánchez-Gijón como profesional y como persona. Una reivindicación que sitúa la conversación en terreno diferente al del cotilleo.

El papel de los medios en la construcción de narrativas

Lo que hace interesante la intervención de Soriano no es solo su contenido, sino el contexto desde el que habla. Como figura del entretenimiento y la comunicación, conoce de primera mano cómo se construyen y se amplifican este tipo de historias. Su posición no es la de alguien ajeno al sistema mediático, sino la de alguien que trabaja dentro de él y decide cuestionar sus dinámicas.

El debate sobre el edadismo en las relaciones de pareja y en la representación pública de las mujeres lleva años ganando espacio en medios y redes sociales. Figuras del ámbito cultural y periodístico han señalado en repetidas ocasiones que la industria del entretenimiento sigue aplicando criterios distintos según el género cuando se trata de valorar la vida sentimental de sus protagonistas. Soriano se suma a esas voces desde un altavoz propio.

Más allá de los nombres concretos que protagonizan esta historia, lo que queda es una conversación más amplia sobre qué tipo de preguntas se hacen a figuras públicas, qué narrativas se construyen en torno a su vida privada y quién decide cuándo una relación merece o no escrutinio. Unas preguntas que van bastante más allá de cualquier rumor puntual y que afectan a cómo se informa y se consume contenido de actualidad en España.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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