Argentina protagonizó una remontada emocionante ante Egipto en el Mundial, ganando por 3-2 y evitando la prórroga gracias a goles de Enzo Fernández, Lionel Messi y Cuti Romero. Aunque el triunfo fue merecido, el partido estuvo marcado por la polémica arbitral, con la selección egipcia expresando su descontento principalmente con el árbitro VAR, el francés Jerome Brisard, y el árbitro principal François Letexier.
El foco de las quejas egipcias se centró en la anulación de un gol que habría puesto el 2-1 para Egipto. La jugada no fue inicialmente señalada por Letexier, pero tras la revisión desde el VAR, Brisard instó al árbitro a consultar la pantalla y finalmente invalidó el tanto por una falta a Lisandro Martínez. Sin embargo, los egipcios criticaron la discrepancia en el criterio arbitral porque minutos después reclamaron un penalti sobre Mohamed Salah no señalado, que podría haber supuesto un empate a 2 antes del gol decisivo de Enzo Fernández.
Jerome Brisard tiene un historial controvertido en Europa, donde sus intervenciones en el VAR han generado polémica en varios partidos destacados. Por ejemplo, en la pasada Champions League fue VAR en el Real Madrid vs Manchester City, donde Madrid protestó un supuesto doble rasero tras asistir a la revisión de una falta de Rüdiger y no a una acción similar contra Asensio.
Otra controversia fue en el Real Madrid-Benfica, donde Brisard no supo o no quiso alertar al árbitro principal sobre un presunto puñetazo de Valverde a Samuel Dahl, una acción denunciada formalmente por el Benfica ante la UEFA para exigir sanciones que nunca llegaron. La omisión avivó las críticas hacia la gestión arbitral y especialmente hacia la función del VAR en ese partido.
La última acción polémica con Brisard como actor en el VAR fue en los cuartos de final de la Champions League tras un Atlético de Madrid - Barcelona. En la remontada blaugrana, una acción de Eric García que cortó una contra atlética fue inicialmente amonestada con amarilla, pero después de la revisión desde el VAR, Brisard ordenó mostrar la tarjeta roja, generando debate sobre la severidad del castigo.
Este contexto contribuye a que Egipto cuestione la imparcialidad y el rigor de Brisard en el Mundial, donde decisiones como la anulación del gol y la no sanción sobre Salah han tenido un peso crucial en el resultado y la dinámica del partido. La polémica recuerda la complejidad de aplicar el VAR de forma consistente en el fútbol de élite, donde cada error o apreciación puede cambiar el rumbo de un encuentro decisivo.
El uso del VAR, creado para ayudar a los árbitros, sigue generando división entre jugadores, técnicos y aficionados, que demandan mayor claridad y uniformidad. Mientras tanto, las federaciones y organismos internacionales continúan evaluando su implementación para afinar los protocolos y reducir las controversias.
Para conocer la opinión oficial sobre el partido y el arbitraje, así como más sobre la trayectoria de Brisard, puedes consultar las declaraciones de la FIFA y los clubes implicados, así como análisis en fuentes especializadas como UEFA y FIFA.
La jornada dejó claro que el Mundial no solo se juega en el campo, sino también en cómo se interpretan y aplican las normas en momentos críticos, algo que seguirán observando con lupa equipos y seguidores a lo largo del torneo.