Fernando Alonso ha confirmado que los aficionados y el equipo de Aston Martin deben prepararse para una fase complicada y prolongada sin nuevas mejoras aerodinámicas ni de rendimiento. El piloto español aclaró que la evolución del AMR26 se centrará inicialmente en mejorar la manejabilidad del monoplaza, pero sin esperar avances en cuanto a potencia o rapidez, al menos hasta después del verano.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que haya novedades para el Gran Premio de Canadá, Alonso fue categórico: "No, no esperamos mejoras en rendimiento, solo intentaremos que el coche sea más fácil de manejar. Esta temporada va a ser dura y repetitiva". Además, reflexionó sobre la frustración que esto genera tanto dentro del equipo como en él mismo, y la dificultad de responder siempre con mensajes parecidos ante la prensa.
El motivo principal para la pausa en el desarrollo reside en las limitaciones técnicas y presupuestarias que enfrenta Aston Martin. La marca está invirtiendo en infraestructuras y contando con refuerzos de peso en su estructura técnica, como la incorporación de Adrian Newey y Daniele Cardile, pero la realidad es que pequeños incrementos de rendimiento, de unas décimas por vuelta, no cambian sustancialmente la situación actual ni se traducen en puntos para el equipo. Por eso, consideran precipitado y poco rentable lanzar una nueva fase de desarrollo que suponga presión sobre el límite presupuestario establecido por la FIA.
El plan previsto pasa por esperar a la próxima actualización importante del motor Honda, que podría llegar en el Gran Premio de Silverstone o en Monza. Posteriormente, Aston Martin abordaría las mejoras aerodinámicas a partir de la décimo sexta carrera del Mundial en Madrid, cuando quedan todavía nueve Grandes Premios para cerrar la temporada, siempre que se mantengan las fechas previstas y no se cancelen carreras como Bahréin o Arabia Saudí.
Fernando Alonso tiene claro que el objetivo es tener un coche competitivo en la segunda mitad del campeonato, pese a los obstáculos actuales. En sus palabras, "todos estamos comprometidos con lo que viene después del verano para tratar de mejorar. Esto es un proceso de prueba y error". Algo que refleja el reto que tiene la escudería para salir de la zona baja de la clasificación y entrar en la pelea por los puntos regularmente.
Aston Martin comenzó el año con altas expectativas, especialmente tras las inversiones en un nuevo túnel de viento y fábrica, además de reforzar el simulador y el cuerpo técnico. Sin embargo, estas mejoras tardarán en trasladarse al coche de carreras. McLaren, por ejemplo, estrenó en Miami una versión B de su monoplaza, algo que Aston Martin prefiere evitar para no gastar recursos en mejoras marginales.
El camino de Alonso y su escudería será, por tanto, de paciencia y continuidad. No hay atajos ni milagros a corto plazo. La clave estará en esperar la evolución del motor y el desarrollo aerodinámico posterior para recuperar terreno y aspirar a mejores resultados en la parte final del Mundial.
Para más detalles sobre el calendario y las restricciones presupuestarias en la Fórmula 1, puedes consultar las informaciones oficiales en la página de la FIA y el análisis técnico disponible en motorsport.com.