Álex Márquez llegó al circuito de Jerez de la Frontera escoltado por los cánticos de una afición que ya le reclama como dueño del asfalto andaluz. "Este es tu circuito, pisha", le repetían. El piloto de Cervera lo recibió con escepticismo: un triunfo no hace a nadie propietario de nada. Pero dos victorias seguidas en el mismo escenario empiezan a construir una historia. En el Gran Premio de España de MotoGP 2026, el catalán del equipo Gresini repitió el éxito de 2025 y se reencontró con la versión de sí mismo que el inicio de temporada había enterrado bajo un montón de dudas.
Porque el contexto no podía ser más distinto al del año pasado. En 2025, Álex llegaba a Jerez siendo segundo en el campeonato, con el único problema de tener a su hermano Marc por delante. En 2026, el panorama era otro: octavo en la general, apenas 28 puntos en el bolsillo y tres carreras que resumir en un cero en Tailandia, un sexto en Brasil y un séptimo en Austin. No es el perfil de un ganador en potencia, sino el de un piloto buscándose a sí mismo.
Sin embargo, desde el viernes en Jerez algo cambió. Álex se presentó como el hombre a batir desde los primeros entrenamientos, con un ritmo que dejó claro que sus problemas anteriores no eran de fondo sino de ajuste. Salió quinto en parrilla —un dato que él mismo había señalado como objetivo superable— y ejecutó su plan a la perfección: estar en el podio tras la primera vuelta y mandar en la segunda. Así lo hizo. El resto fue administrar una ventaja que nunca estuvo en peligro real.
El secreto técnico que no quiso revelar
Toda victoria inesperada genera la misma pregunta: ¿qué ha cambiado? Álex fue deliberadamente escueto al responder. Reconoció que el equipo introdujo modificaciones en la moto, pero las calificó de "pequeñas". Lo que sí subrayó es que recuperó las sensaciones que tuvo durante la temporada anterior, ese vínculo entre piloto y máquina que lo convierte en algo diferente cuando funciona. "Pude pilotar como quería", dijo, sin entrar en detalles técnicos. Solo concedió una pista visual: "Lo único que se ve desde fuera es la aerodinámica trasera; el resto hay que imaginarlo".
Pese a la euforia del momento, el piloto mantuvo la cautela. Reconoció que es pronto para saber si este rendimiento es sostenible o si Jerez fue una excepción favorecida por unas características de pista especialmente compatibles con su estilo. "Hay que analizar si este paso es real o solo un día", admitió con honestidad poco habitual tras una victoria.
Ducati rompe su mayor sequía desde 2021
La victoria de Álex Márquez no solo es suya: es también el primer triunfo de Ducati desde el Gran Premio de Malasia de 2025, lo que pone fin a la mayor sequía de la marca italiana desde el período entre Aragón 2020 y Portugal 2021, cuando llegó a encadenar ocho carreras sin ganar. En las pruebas previas de este curso, Aprilia había firmado tres victorias con dos dobletes incluidos, dejando a Ducati en una posición incómoda para una marca acostumbrada a dominar.
El alivio en el box fue evidente. Di Giannantonio también sumó un podio, lo que reforzó el mensaje colectivo: Ducati no ha desaparecido, solo atravesaba un bache. El equipo confía en que el test posterior a la carrera les proporcione más datos para crecer. Aprilia, sin embargo, también superó el examen de Jerez —una pista poco favorable a priori para sus motos— con un segundo puesto y cuatro representantes en el top seis. No hay derrota cómoda en este campeonato.
Bezzecchi, más líder pese a perder el regate
Marco Bezzecchi llegaba a Jerez con 121 vueltas consecutivas liderando carreras, una racha que terminó en Andalucía. El italiano lo encajó sin drama: "Prefiero terminar primero y que me hablen de la racha. Fue un momento bonito, pero es normal que se acabara". Lo más relevante es que salió del circuito con once puntos más de ventaja sobre Jorge Martín, que acabó cuarto en una carrera en la que sus dificultades de los días previos hacían presagiar un resultado peor.
Bezzecchi lidera el Mundial de MotoGP con comodidad relativa, aunque él mismo se resiste a hablar de favorito. Su postura pública es de prudencia, pero los números empiezan a contar una historia distinta. Con Álex Márquez despertando y Aprilia sin ceder terreno, la segunda parte de la temporada promete un campeonato abierto.
Mientras Aprilia celebraba con discreción, Álex Márquez se fundió con su afición en el homenaje organizado junto a Nieto-Peluqui. "Este año lo he disfrutado más, con los pies en el suelo. El año pasado estaba en una nube", confesó. Dos victorias en Jerez, el circuito que ya le llaman suyo aunque él no quiera. Por algo será.