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ShakeIt: las patatas fritas sin sal que tú condimentas

La startup de Tarragona lanza un snack premium en blanco para que el consumidor cree su propio sabor con especias gourmet.

Por Carlos García·lunes, 20 de abril de 2026·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: ShakeIt: las patatas fritas sin sal que tú condimentas · El Diario Joven

En el mercado de los snacks, el sabor siempre ha llegado ya decidido de fábrica. Sal, paprika, queso, barbacoa: el consumidor elige entre opciones cerradas, sin margen para personalizar. Una startup nacida en Tarragona quiere cambiar esa lógica desde la base. ShakeIt, fundada por el empresario Albert Gálvez, ha lanzado en España las primeras patatas fritas premium completamente neutras: sin sal, sin aditivos, sin sabor añadido. El cliente es quien termina el producto en el momento de consumirlo.

El concepto que maneja la marca es el de un "lienzo en blanco". La base del snack son patatas de variedad agria, seleccionadas de proximidad bajo criterio de kilómetro cero, cortadas en láminas finas y fritas con aceite de oliva. Ningún gramo de sal añadida. Ningún potenciador de sabor artificial. El resultado es una patata de alta calidad que funciona como punto de partida, no como producto terminado.

El ritual de sazonar en el momento

El mecanismo es sencillo: junto a la bolsa de patatas, el consumidor recibe un sazonador monodosis con especias gourmet. Abre la bolsa, vierte el sobre y agita. En ese gesto —que la marca llama "Experiencia de sabor interactiva"— el cliente no solo escoge el perfil de sabor, sino también la cantidad de condimento que añade, controlando así el nivel de sodio final. De momento, ShakeIt ofrece cuatro combinaciones de especias, con planes de ampliar la gama en colaboración con chefs del sector gastronómico.

Detrás del proyecto hay una inversión inicial de 30.000 euros de capital propio, una cifra modesta para el sector alimentario pero coherente con una estrategia de lanzamiento muy focalizada. Gálvez no apunta a competir en los lineales de los grandes supermercados, al menos no en esta fase. El canal prioritario de ShakeIt es el sector hospitality y el mercado premium: hoteles, aerolíneas, cruceros y tiendas gourmet. Espacios donde el formato interactivo y la presentación cuidada aportan valor añadido y justifican un precio superior al snack convencional. Los primeros despliegues del producto ya se han producido en eventos exclusivos y torneos de golf.

Un hueco en un mercado de 680.000 millones

El contexto en el que nace ShakeIt no es menor. El mercado global de snacks supera los 680.000 millones de dólares y crece de forma sostenida, impulsado por cambios en los hábitos de consumo y una creciente demanda de opciones más saludables y con menos ultraprocesados. En España, el segmento de snacks salados mueve más de 1.400 millones de euros al año, según datos del sector. La presión regulatoria y social sobre el consumo de sodio abre una ventana para propuestas que permitan al consumidor gestionar su ingesta de sal sin renunciar al placer del snack.

Esa es precisamente la palanca que explota ShakeIt: la combinación de salud, personalización y experiencia. Tres tendencias que dominan el consumo alimentario joven en Europa y que, hasta ahora, rara vez habían confluido en un solo producto de este segmento. La startup no vende solo un snack; vende un formato de consumo diferente, más participativo y con mayor percepción de control por parte del usuario.

El reto de escalar sin perder la esencia

El principal desafío de ShakeIt es el que comparte toda startup de consumo con ambición premium: crecer sin diluir la propuesta de valor. Mantenerse en el canal exclusivo limita el volumen de ventas, pero construye marca y margen. Saltar demasiado rápido a la distribución masiva puede erosionar la percepción de exclusividad que hace atractivo el producto en hoteles y aerolíneas.

La colaboración anunciada con chefs para desarrollar nuevas mezclas de especias es una señal interesante en ese sentido: permite ampliar el catálogo sin tocar el formato, y asocia la marca a nombres con credibilidad gastronómica. Es una estrategia habitual en el segmento gourmet, donde el aval de un profesional de cocina tiene más peso que cualquier campaña publicitaria convencional.

ShakeIt llega en un momento en que la industria alimentaria europea afronta presión regulatoria creciente sobre el etiquetado nutricional y la reducción de sal en productos procesados, según la estrategia Farm to Fork de la Comisión Europea. Un producto que nace sin sal añadida no solo responde a una tendencia de mercado; también se adelanta a un marco normativo que previsiblemente endurecerá las exigencias sobre el sodio en snacks en los próximos años.

El proyecto es pequeño todavía, pero la idea que lo sustenta es lo suficientemente clara como para tener recorrido. En un sector donde la diferenciación suele limitarse a nuevos sabores dentro del mismo molde, ShakeIt propone cambiar directamente el molde.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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