Un niño de 13 años perpetró el miércoles un tiroteo en una escuela del sur de Turquía que dejó nueve personas muertas. Las primeras diligencias policiales revelaron que el autor del ataque había expresado admiración por Elliot Rodger, un joven estadounidense que en 2014 mató a seis personas en Isla Vista, California, motivado por un odio profundo hacia las mujeres y los hombres que tenían relaciones con ellas.
La policía turca comunicó el jueves que el menor utilizaba en su perfil de WhatsApp una imagen directamente vinculada a Rodger. El hallazgo apunta a una posible influencia de la llamada "incel ideology", una corriente de pensamiento extremista que glorifica la violencia como respuesta al rechazo afectivo o sexual. Rodger es considerado una figura de referencia dentro de estos círculos en internet, donde su manifiesto y sus vídeos siguen circulando años después del atentado.
Un ataque que sacude a Turquía
El tiroteo se produjo en horas de clase, en un centro educativo de la región sur del país. Nueve personas perdieron la vida, según los datos facilitados por las autoridades turcas. La edad del perpetrador —13 años— ha generado una profunda consternación social, tanto dentro de Turquía como en el ámbito internacional. Las fuerzas de seguridad detuvieron al menor en el lugar de los hechos.
Turquía no es un país ajeno a la violencia armada, pero los tiroteos en centros escolares son sucesos poco frecuentes en comparación con otros países. El Gobierno turco no había emitido hasta este jueves un comunicado oficial completo sobre el estado de la investigación, más allá del informe policial que confirmaba el vínculo con Rodger.
Quién fue Elliot Rodger
Elliot Rodger tenía 22 años cuando el 23 de mayo de 2014 asesinó a seis personas e hirió a catorce más en las inmediaciones de la Universidad de California en Santa Bárbara. Antes del ataque, publicó un manifiesto de 137 páginas y grabó varios vídeos en los que explicaba su odio hacia las mujeres por no corresponderle afectivamente. La masacre de Isla Vista está documentada por las autoridades federales estadounidenses y se considera uno de los primeros ataques abiertamente vinculados a la ideología incel en la era contemporánea.
Desde entonces, Rodger ha sido elevado a figura de culto en foros y redes sociales de extrema derecha misógina. Varios ataques posteriores en distintos países han sido cometidos por personas que reconocían su influencia, lo que llevó a organismos como Europol a incluir el fenómeno incel en sus informes sobre terrorismo de motivación ideológica.
La radicalización online como vector de violencia
El caso plantea de nuevo el debate sobre la radicalización de menores a través de internet. La facilidad con la que contenidos extremistas —manifiestos, foros, vídeos— circulan sin restricciones en distintas plataformas digitales preocupa a los cuerpos de seguridad de numerosos países. En este caso, un niño de 13 años habría incorporado esa simbología a su perfil de mensajería antes de cometer la masacre.
Organismos internacionales y expertos en prevención de la radicalización llevan años advirtiendo de que la ideología incel no debe tratarse únicamente como un fenómeno marginal o satírico. Estudios recogidos por el Centro de Análisis del Terrorismo señalan que este tipo de radicalización puede afectar a perfiles muy jóvenes, con escasa supervisión del entorno digital en el que se mueven.
La investigación policial turca continúa abierta. Las autoridades estudian el entorno del menor, sus contactos digitales y la procedencia del arma utilizada en el ataque. La fiscalía deberá determinar qué tratamiento judicial corresponde a un acusado de esa edad bajo la legislación turca, que establece un régimen penal diferenciado para menores.
El suceso se suma a una tendencia global que preocupa a los sistemas educativos y a los cuerpos de seguridad: la influencia de comunidades online extremistas en adolescentes con acceso a armas, un fenómeno que hasta ahora se asociaba con mayor frecuencia a países con legislaciones permisivas en materia de tenencia de armas de fuego.