Todd Lyons, director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), ha anunciado su salida del cargo con efecto a partir del 31 de mayo. La noticia la confirmó el jueves el nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, a través de sus redes sociales, donde elogió la trayectoria de Lyons al frente del organismo responsable de ejecutar la política migratoria de la administración Trump.
El ICE es la agencia federal encargada de hacer cumplir las leyes de inmigración en el interior del país y de gestionar las deportaciones. Bajo la presidencia de Donald Trump, tanto en su primer mandato como en el actual, esta institución ha sido el brazo ejecutor de una de las políticas migratorias más agresivas de la historia reciente de Estados Unidos, con operativos de detención y expulsión que han afectado a cientos de miles de personas.
Lyons ocupaba el puesto de forma interina, lo que significa que nunca llegó a ser confirmado de manera permanente por el Senado para dirigir la agencia. A pesar de ello, su gestión coincidió con algunos de los periodos de mayor actividad deportadora del gobierno federal, en un contexto político en el que la inmigración irregular se ha convertido en uno de los ejes centrales del discurso de la Casa Blanca.
En su mensaje, Mullin describió a Lyons como "un gran líder" y lo situó como "figura clave" en los esfuerzos de la administración por, según sus palabras, expulsar a personas con antecedentes criminales de las comunidades estadounidenses. El secretario no ofreció detalles sobre los motivos de la marcha ni informó sobre quién asumirá la dirección del organismo tras la salida del hasta ahora responsable interino.
El Departamento de Seguridad Nacional, del que depende el ICE, no ha publicado ningún comunicado oficial adicional que amplíe la información más allá de las palabras de Mullin en redes sociales. Tampoco se ha especificado si la sustitución de Lyons se cubrirá con otro nombramiento interino o si la administración tiene previsto proponer un candidato permanente al Senado en los próximos meses.
Markwayne Mullin, exsenador de Oklahoma, fue designado secretario de Seguridad Nacional por Trump y confirmado por el Senado a principios de 2025. Desde su llegada al cargo, ha reforzado el discurso de mano dura en materia de inmigración y ha respaldado públicamente las operaciones de detención que el ICE ha llevado a cabo en distintos estados, incluidos aquellos con gobiernos demócratas que han adoptado políticas de ciudades santuario, es decir, jurisdicciones que limitan la cooperación de sus cuerpos policiales locales con las autoridades federales de inmigración.
La salida de Lyons se produce en un momento de alta actividad institucional para el ICE, que en los últimos meses ha protagonizado operaciones de gran escala en ciudades como Chicago, Nueva York o Los Ángeles. Estas actuaciones han generado una intensa controversia política y judicial, con varios tribunales federales cuestionando la legalidad de algunas detenciones y el alcance de las órdenes ejecutivas firmadas por Trump en materia migratoria.
De cara a las próximas semanas, la agencia deberá afrontar la transición de liderazgo sin interrumpir las operaciones en curso, en un escenario político donde la presión tanto desde el ala más restrictiva del Partido Republicano como desde los grupos de defensa de los derechos de los migrantes sigue siendo elevada. La elección del próximo director del ICE será, previsiblemente, uno de los nombramientos más vigilados de la administración en lo que resta de año.