Dos terroristas suicidas se inmolaron este lunes en la ciudad argelina de Blida, situada a unos 45 kilómetros al suroeste de la capital, Argel, en el primer día de la visita histórica del Papa León XIV al país norteafricano. El ataque dejó varios heridos y generó una alerta de seguridad inmediata en todo el territorio, aunque las autoridades no informaron de víctimas mortales más allá de los propios atacantes.
Fuentes de seguridad argelinas confirmaron el suceso a la agencia AFP este martes, precisando que los dos incidentes ocurrieron «ayer por la tarde» en Blida y que ambos perpetradores fallecieron como consecuencia de la explosión. Las mismas fuentes calificaron los hechos como «incidentes de carácter terrorista», sin ofrecer por el momento información adicional sobre la identidad de los atacantes ni sobre el grupo o red al que pudieran estar vinculados.
La coincidencia en el tiempo con la llegada del Pontífice a suelo argelino pone de relieve la complejidad del contexto de seguridad en el que se desarrolla este viaje. La visita de León XIV a Argelia es considerada histórica por tratarse de la primera de un Papa al país desde que Juan Pablo II lo hiciera en 1985, y se produce en un momento de relaciones diplomáticas delicadas entre Argelia y varios países occidentales.
El ataque en Blida
Blida es una ciudad de unos 300.000 habitantes que en los años noventa fue uno de los epicentros de la violencia durante la llamada «década negra», el sangriento conflicto interno que enfrentó al Estado argelino con grupos islamistas armados y que causó entre 150.000 y 200.000 muertos según distintas estimaciones. Aunque la violencia de aquella época remitió considerablemente a partir de los años 2000, Argelia sigue registrando de forma esporádica ataques atribuidos a células yihadistas vinculadas a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) o a grupos afines.
Las fuerzas de seguridad argelinas desplegaron un amplio operativo en la zona tras los dos incidentes. No se informó de que los atacantes lograran acercarse a ningún punto del itinerario oficial del Papa ni que el dispositivo de protección en torno al Pontífice se viera comprometido en ningún momento. Las autoridades argelinas mantienen habitualmente elevados niveles de vigilancia durante eventos de esta envergadura.
Una visita cargada de simbolismo
La llegada de León XIV a Argelia tiene un peso simbólico considerable. El país tiene una población mayoritariamente musulmana y una minoría cristiana muy reducida, lo que convierte este viaje en un gesto de diálogo interreligioso en una región donde las tensiones entre distintas sensibilidades religiosas y políticas siguen siendo un factor de inestabilidad. La Iglesia católica mantiene una presencia histórica en el país a través de pequeñas comunidades y de congregaciones religiosas dedicadas a la educación y la asistencia social.
Desde el Vaticano no se han emitido declaraciones oficiales sobre los incidentes de seguridad en Blida más allá de la confirmación de que la agenda del Papa continúa según lo previsto. El viaje incluye encuentros con autoridades civiles y religiosas del país, así como actos de homenaje a misioneros y religiosos que vivieron y murieron en Argelia durante los años más duros del conflicto interno, entre ellos los diecinueve monjes y obispos beatificados en 2018.
Argelia, entre la estabilidad institucional y la amenaza yihadista
Argelia ha logrado mantener una relativa estabilidad en comparación con otros países de la región, como Libia, Mali o el Sahel en general, pero los servicios de inteligencia del país siguen vigilando de cerca a células residuales que operan en zonas montañosas y en el sur del territorio. El Gobierno argelino, presidido por Abdelmadjid Tebboune, ha hecho de la lucha antiterrorista uno de los ejes centrales de su política interior, y los atentados de este tipo, aunque escasos, no son completamente desconocidos.
Lo ocurrido en Blida recuerda que, pese a los avances en materia de seguridad, la amenaza no ha desaparecido del todo. La investigación sobre la identidad y los posibles vínculos de los atacantes está en curso, según las fuentes consultadas por AFP, y se espera que las autoridades faciliten más detalles en las próximas horas. De momento, la visita del Papa continúa su curso en medio de un dispositivo de seguridad reforzado.