Las obras para convertir la antigua Tabacalera de Gijón en un gran centro cultural comenzaron hace casi dos meses. El proyecto se ejecuta por las empresas Proforma y Terra Ingenieros, bajo la dirección de un equipo de arquitectos encabezado por los profesionales que diseñaron la transformación del inmueble hace más de quince años: Óscar Pérez Silanes, Carlos Pereda Iglesias, Román Villasana Gutiérrez e Ignacio Olite Lumbreras.
Este último, en conversación con *El Comercio*, ha detallado los avances y aspectos más relevantes de los trabajos en curso. Una de las sorpresas más destacadas ha sido el hallazgo de un pozo romano en el claustro del edificio, un vestigio arqueológico que da un valor cultural y patrimonial extra al proyecto.
La antigua Tabacalera es un inmueble emblemático en Gijón que ha pasado por múltiples usos a lo largo de su historia, desde su función industrial inicial para la fabricación de tabaco hasta su cierre y posterior abandono. La iniciativa actual busca recuperar y rehabilitar este espacio para dotarlo de un uso cultural amplio y moderno, alineado con los objetivos de dinamización urbana y social de la ciudad.
El equipo de arquitectura responsable del proyecto explicó que la intervención mantiene el respeto por los valores históricos y arquitectónicos del edificio, combinándolos con soluciones contemporáneas para crear un espacio funcional y atractivo. La conservación del claustro es un elemento central en este equilibrio, ya que la estructura mantiene su carácter original y ahora descubre elementos inéditos que enriquecen su historia.
Los trabajos iniciales han incluido la limpieza y estabilización de la estructura, para garantizar la seguridad y conservación. Al mismo tiempo, se están desarrollando obras para adaptar las instalaciones a los estándares actuales, incluyendo mejoras en accesibilidad, eficiencia energética y sistemas tecnológicos para usos culturales diversos.
El hallazgo del pozo romano supone un valor añadido que podría impulsar también el componente didáctico e histórico del centro cultural. Este pozo, ubicado en la zona del claustro, podría ser integrado en el diseño final como un recurso patrimonial visible para los visitantes, subrayando la importancia de Gijón como ciudad con raíces profundas desde la antigüedad.
Además, la recuperación de Tabacalera responde a una apuesta estratégica por potenciar la cultura y el turismo en la región. Este espacio, por su ubicación y dimensiones, está destinado a albergar exposiciones, eventos y actividades vinculadas a las artes, la educación y la participación ciudadana. Así, se persigue revitalizar un área urbana clave y generar un polo cultural de referencia en Asturias.
A lo largo de las próximas semanas, los arquitectos y responsables del proyecto continuarán supervisando los avances, manteniendo la coordinación con las autoridades locales y los técnicos de patrimonio para asegurar el cumplimiento de los requisitos legales y de sostenibilidad. La previsión es que la rehabilitación avance según el calendario establecido para su apertura en los próximos años.
En definitiva, la transformación de la Tabacalera no solo recupera un edificio histórico deteriorado, sino que también abre una nueva etapa para Gijón, integrando el patrimonio arqueológico descubierto con la creación de un espacio vivo para la cultura contemporánea, en consonancia con las tendencias actuales de regeneración urbana y desarrollo social.
Para seguir el progreso de esta iniciativa, se recomienda consultar las actualizaciones publicadas por el Ayuntamiento de Gijón y el equipo de arquitectos responsables, así como las informaciones locales en medios especializados como *El Comercio*.