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La reforma para eliminar barreras en el Museo Barjola sigue sin fecha en 2026

La instalación del ascensor y accesibilidad en el museo de Gijón vuelve a retrasarse tras varias licitaciones fallidas

Por Redacción El Diario Joven·viernes, 31 de julio de 2026Actualizado hace 6 h·4 min lectura·11 vistas
Ilustración: La reforma para eliminar barreras en el Museo Barjola sigue · El Diario Joven

La prometida instalación de un ascensor en el Museo Barjola de Gijón, encaminada a eliminar barreras arquitectónicas y facilitar el acceso a personas con movilidad reducida, acumula ya un nuevo año de retrasos. El Gobierno del Principado de Asturias volvió a sacar a licitación este proyecto, pero al igual que en intentos anteriores, no logró atraer ninguna empresa interesada en asumir la obra. Por esta razón, la intervención no se llevará a cabo durante 2026.

Este contratiempo afecta a un proyecto planteado originalmente hace varios años y que prometía adaptar el recinto museístico para cumplir con las exigencias de accesibilidad vigentes en España. La instalación de un ascensor es esencial para garantizar que visitantes con discapacidad, personas mayores o con movilidad limitada puedan recorrer de forma autónoma y segura las diferentes plantas del museo.

La directora del Museo Barjola, Lydia Santamarina, quien anunció recientemente que dejará su cargo en noviembre tras demorar un año su jubilación, se mantiene al frente del centro durante estos meses de espera. Mientras tanto, el museo trabaja en enriquecer su programación cultural para mantener la actividad durante 2026 y parte de 2027, evitando el cierre total hasta que llegue el momento de las obras.

Históricamente, esta obra se anunció inicialmente para el año 2025 pero las convocatorias lanzadas para la licitación han quedado desiertas en varias ocasiones, evidenciando una falta de interés o problemas en la gestión del proyecto que han impedido avanzar. Se desconocen los motivos concretos por los que ninguna empresa ha presentado oferta, pero en muchos casos este tipo de obras públicas puede enfrentar dificultades por plazos, costes o requisitos administrativos.

El Museo Barjola, ubicado en Gijón y reconocido por su importante colección de arte moderno y contemporáneo, ha manifestado en distintas ocasiones su compromiso con la accesibilidad y la mejora de las infraestructuras para recibir a un público más amplio y diverso. La ausencia del ascensor limita actualmente esta posibilidad, afectando también a la oferta cultural que puede brindar.

La normativa española obliga a los edificios públicos a garantizar el acceso universal sin barreras arquitectónicas, y la Generalitat del Principado ha priorizado en los últimos años la eliminación de estos obstáculos en sus infraestructuras culturales. Sin embargo, la situación del Barjola pone en evidencia las complicaciones que surgen en la ejecución de proyectos de adaptación.

En paralelo, otras instalaciones culturales de Asturias avanzan en sus programas de mejora y accesibilidad, como el Museo de Bellas Artes de Asturias y el Centro Niemeyer en Avilés, que han podido completar distintas obras para favorecer la inclusión. La demora en el Barjola cobra especial relevancia por tratarse de uno de los museos emblemáticos de Gijón, cuyo impacto cultural en la ciudad es significativo.

Fuentes municipales y regionales señalan que el Principado seguirá intentando adjudicar la obra en próximos procesos de licitación, ajustando las condiciones para lograr atraer empresas interesadas.

Mientras tanto, la programación del museo apuesta por exposiciones temporales, visitas guiadas y actividades culturales diversas, para mantener el espacio activo hasta la paralización definitiva que se producirá únicamente cuando se inicien las obras de mejora. Este cierre temporal afecta a la comunidad artística y visitantes habituales, que esperan una rápida solución para que el museo pueda seguir creciendo con condiciones óptimas para todos.

El retraso en la reforma del Museo Barjola es un reflejo de las dificultades administrativas y económicas que pueden atravesar las infraestructuras culturales en Asturias, especialmente cuando se trata de proyectos vinculados a accesibilidad y modernización. El impacto en la oferta cultural y social pone en primer plano la importancia de acelerar estos procesos para garantizar igualdad y disfrute pleno del patrimonio artístico.

En definitiva, la eliminación de barreras arquitectónicas en el Barjola sigue siendo una asignatura pendiente para 2026, con la esperanza de que el próximo año finalmente arranque una obra demandada desde hace tiempo y que representa un avance fundamental en la democratización del acceso a la cultura en Asturias.

Más información sobre accesibilidad en museos y convocatorias culturales puede consultarse en la web oficial del Principado de Asturias y en la página del Museo Barjola donde se actualizan noticias y programación regularmente.

En un contexto más amplio, esta situación también invita a reflexionar sobre la planificación y ejecución de obras públicas en el ámbito cultural, así como sobre la necesidad de mejorar los mecanismos que facilitan que estas iniciativas se concreten sin demoras prolongadas, especialmente cuando tienen un impacto directo en la inclusión social y cultural.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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