El parque Salvador Allende, situado en el barrio gijonés de Roces, permanecerá cerrado al público durante 72 horas, desde el 11 hasta el 14 de mayo de 2026. La medida ha sido adoptada tras la detección de una plaga de oruga verde que afecta a varios árboles del recinto, en concreto a dieciséis fresnos, según ha confirmado la Empresa Municipal de Servicios de Medioambiente Urbano de Gijón (EMULSA).
Este parque es un espacio muy concurrido por familias, niños, personas con mascotas y está ubicado junto al instituto de Educación Secundaria local. La presencia masiva de estas orugas, que pueden provocar daños significativos a los árboles y generan molestias a los visitantes, ha obligado a las autoridades a cerrar temporalmente el parque para aplicar un tratamiento químico específico destinado a erradicar la plaga.
Las orugas verdes son larvas de ciertos lepidópteros que se alimentan de las hojas de los árboles. Cuando su población crece descontroladamente, pueden defoliar por completo las copas, debilitando los ejemplares y afectando negativamente la biodiversidad del entorno. Este fenómeno no es aislado en Asturias; en años recientes se han registrado brotes similares en parques y zonas verdes urbanas, que han requerido intervenciones rápidas y efectivas.
La intervención de EMULSA consiste en la aplicación de productos fitosanitarios autorizados que permiten contener la infestación sin causar daños colaterales a otras especies o al medio ambiente. Según explican desde la empresa municipal, se adoptan todas las medidas necesarias para que el tratamiento sea seguro y para que el espacio pueda reabrirse a los pocos días.
El cierre preventivo de espacios públicos por causas fitosanitarias como esta se enmarca dentro de las políticas municipales de mantenimiento y conservación de zonas verdes urbanas, fundamentales para el bienestar social y la salud ambiental. Las autoridades recuerdan a los vecinos la importancia de respetar estos cierres para facilitar los trabajos y evitar riesgos, como el contacto con productos químicos o el desplazamiento de plagas a otras zonas.
El brote detectado en el parque Salvador Allende sirve además para sensibilizar sobre la necesidad de una gestión integrada de plagas, que combine tratamientos químicos cuando son ineludibles con otras prácticas como la monitorización, la poda adecuada, la selección de especies resistentes y la promoción de la biodiversidad para controlar de forma natural las poblaciones de insectos.
El Ayuntamiento de Gijón ha informado que tras la finalización del tratamiento y la reapertura del parque, se intensificará la vigilancia para evitar rebrotes. De igual modo, se recomienda a los vecinos revisar sus árboles y comunicar cualquier signo de infestación a los servicios municipales para intervenir a tiempo.
Este tipo de episodios evidencia también la importancia de invertir en el mantenimiento de los espacios verdes urbanos, que contribuyen a la calidad de vida y sirven de refugio para muchas especies de flora y fauna. El parque de Roces, con su entorno próximo a un centro educativo y viviendas, es un ejemplo de cómo los espacios naturales dentro de las ciudades necesitan cuidados constantes para sostener su valor social y ambiental.
En resumen, el cierre temporal del parque Salvador Allende responde a la urgencia de frenar la plaga de oruga verde que afecta a dieciséis fresnos. La acción rápida y coordinada de EMULSA es clave para preservar la salud del parque y garantizar que este espacio verde pueda seguir siendo un lugar de encuentro y ocio para la comunidad de Roces. Para más información, se pueden consultar los comunicados oficiales del Ayuntamiento de Gijón y de EMULSA en sus respectivos portales web.