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Llega a España el primer fármaco para todos los tipos de hemofilia

Concizumab (Alhemo) de Novo Nordisk está indicado para pacientes desde 12 años con hemofilia A y B, con o sin inhibidores.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026Actualizado hace 7 h·4 min lectura·6 vistas
Ilustración: Llega a España el primer fármaco para todos los tipos de hem · El Diario Joven

España da un paso relevante en el tratamiento de la hemofilia con la llegada de concizumab, un medicamento desarrollado por Novo Nordisk que sale al mercado bajo el nombre comercial Alhemo. Es el primer anticuerpo monoclonal dirigido contra el inhibidor de la vía del factor tisular —conocido por sus siglas en inglés como TFPI, el anticoagulante natural del organismo— indicado para hemofilia A y B, con independencia de si el paciente presenta o no inhibidores. Su llegada supone una alternativa para cerca de 3.000 personas que viven con esta enfermedad en nuestro país.

La hemofilia es un trastorno de la coagulación hereditario en el que el organismo no produce suficientes proteínas para detener el sangrado de forma eficaz. Existen dos tipos principales: la hemofilia A, causada por la deficiencia del factor VIII de coagulación, y la hemofilia B, relacionada con la deficiencia del factor IX. Aunque la enfermedad afecta mayoritariamente a varones, sus consecuencias pueden ser graves: hemorragias espontáneas, daño articular crónico y, en los casos más severos, riesgo vital. Según datos de la Real Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO), la cifra de afectados en España ronda los 3.000 pacientes.

Hasta ahora, los tratamientos estándar para la profilaxis —es decir, la prevención rutinaria de episodios de sangrado— se basaban principalmente en terapias de reemplazo de factores de coagulación, administradas generalmente por vía intravenosa. Uno de los grandes problemas que complica esta estrategia es la aparición de inhibidores: anticuerpos que el propio sistema inmunitario del paciente genera contra los factores administrados, neutralizando su efecto. Esta complicación, más frecuente en la hemofilia A, limita notablemente las opciones terapéuticas y obliga a buscar alternativas.

Un mecanismo de acción diferente

Concizumab actúa de una forma distinta a las terapias tradicionales. En lugar de aportar directamente los factores de coagulación que faltan, bloquea el TFPI, un anticoagulante natural que frena el proceso de coagulación. Al inhibir esta proteína, el fármaco permite que la cascada de coagulación se active con mayor eficacia, incluso en ausencia de los factores deficitarios. Este mecanismo lo convierte en el primer tratamiento de su clase aprobado para los dos tipos principales de hemofilia, y el primero que actúa de manera independiente a si el paciente tiene o no inhibidores.

Otra ventaja destacada es su forma de administración: inyección subcutánea, es decir, bajo la piel, lo que simplifica considerablemente el manejo del tratamiento en comparación con las infusiones intravenosas. Esta característica puede mejorar la adherencia terapéutica, especialmente en pacientes jóvenes o en quienes la carga del tratamiento intravenoso resulta difícil de sostener en el tiempo. El medicamento está indicado para mayores de 12 años.

Contexto regulatorio y disponibilidad

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) autorizó concizumab tras evaluar los datos de eficacia y seguridad del programa de ensayos clínicos explorer7 y explorer8, que demostraron una reducción significativa de episodios de sangrado en los pacientes tratados frente a los que recibieron placebo o no tuvieron profilaxis. Con ese respaldo regulatorio, el fármaco ha completado el proceso de acceso en España y ya está disponible para los pacientes que cumplan los criterios clínicos establecidos.

La llegada de Alhemo se produce en un momento en que el arsenal terapéutico para la hemofilia se ha ampliado de forma notable en los últimos años. Emicizumab, aprobado para hemofilia A con y sin inhibidores, fue uno de los primeros fármacos de acción no sustitutiva en llegar al mercado. Concizumab extiende ahora esa lógica también a la hemofilia B, un tipo para el que las opciones no sustitutivas eran hasta ahora prácticamente inexistentes. Esto convierte al nuevo fármaco en especialmente relevante para los pacientes con hemofilia B severa y con inhibidores, uno de los grupos con menor acceso a tratamientos eficaces.

Desde el punto de vista del sistema sanitario, la incorporación de nuevas terapias de profilaxis subcutánea plantea también un debate sobre coste-efectividad, dado que estos medicamentos suelen tener un precio elevado. No obstante, la reducción de hospitalizaciones, intervenciones de urgencia y el daño articular a largo plazo que genera la enfermedad no tratada de forma adecuada son factores que los sistemas de salud europeos consideran al evaluar su financiación.

La comunidad de pacientes con hemofilia en España, representada por organizaciones como FEDHEMO, lleva años reclamando el acceso a tratamientos más cómodos y con menor carga para el paciente. La llegada de concizumab responde, al menos en parte, a esa demanda, al ofrecer una opción que combina un mecanismo innovador, cobertura para ambos tipos de hemofilia y una vía de administración más sencilla para quienes conviven a diario con esta enfermedad crónica.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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