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Juicio a 'El Matador': 600 kilos de cocaína y un abogado apuñalado

Tres acusados pactan 14 años de cárcel mientras el presunto líder niega su implicación en el alijo de Siero

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Juicio a 'El Matador': 600 kilos de cocaína y un abogado apu · El Diario Joven

El juicio por la operación antidroga que en 2022 acabó con la incautación de 600 kilos de cocaína en una nave industrial de Naón, en el municipio asturiano de Siero, arrancó este miércoles con una sesión cargada de giros imprevistos. Carlos García Morales, alias "El Matador", se declaró inocente ante la Audiencia Provincial de Asturias, mientras tres de sus coacusados cerraban un acuerdo con la Fiscalía para reducir sus condenas y el juicio de una quinta encausada quedaba en el aire después de que su abogado fuera apuñalado esa misma mañana en su despacho de Oviedo.

Luis Vieira, Sergio Esteban y Eder López de la Torre reconocieron los hechos ante el tribunal y aceptaron penas de 14 años de prisión, sensiblemente inferiores a las que el Ministerio Fiscal había solicitado en un principio, que se movían entre los 16 y los 21 años. El acuerdo no alcanza a García Morales, para quien la Fiscalía mantiene su petición inicial de 21 años de cárcel, ni a Cristina Orsi Padula, expareja del acusado y única de los cinco procesados que permanece en libertad provisional. El juicio de Orsi Padula, a quien el fiscal pide siete años, quedó aplazado sine die tras el ataque sufrido por su letrado, Faustino Suárez, que llegó a poner en duda incluso la celebración de la vista.

La versión de 'El Matador'

García Morales construyó su defensa sobre una explicación alternativa a la policial: afirmó que acudió a la nave de Siero únicamente para prestarle dinero a Vieira, con quien asegura haber coincidido en Venezuela en 2008. Según su relato, los dos habían mantenido varias reuniones en Madrid para hablar de un proyecto de inversión en una mina de oro con concesión del gobierno venezolano, y Vieira necesitaba liquidez para sacarlo adelante. El acusado dijo haber reunido unos 20.000 euros —la mitad procedente de su negocio de compraventa de vehículos, la otra mitad de ahorros propios— con ese fin.

Sobre su presencia en el almacén, García Morales aseguró que fue el propio Vieira quien le pidió que no se encontraran en un lugar público. "Yo propuse quedar en una cafetería, pero me dijeron que había que contar el dinero y que mejor allí; en cuanto puse un pie dentro, me detuvieron", declaró ante el tribunal. Negó saber nada del alijo y rechazó que la autocaravana en la que llegó junto a Orsi Padula y un perro fuera a utilizarse para transportar la droga ni el armamento hallado en el recinto.

Una operación que cruzó tres continentes

La investigación que desembocó en las detenciones de octubre de 2022 fue, según la Fiscalía del Principado de Asturias, una de las más complejas coordinadas en suelo español en los últimos años. Todo comenzó en septiembre de ese mismo año, cuando la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional recibió una solicitud de colaboración procedente de la Fiscalía del Distrito de Illinois, en Chicago, en el marco de una operación conjunta con Homeland Security Investigations, la Policía Nacional de Colombia y la Brigada Central de Estupefacientes española (UDYCO).

Agentes encubiertos lograron infiltrarse en una organización con base en Colombia que planeaba introducir cerca de dos toneladas de cocaína en España. Una parte del alijo —1.340 paquetes— fue interceptada y entregada a los agentes infiltrados en un barco situado en aguas internacionales del Caribe, a unas 200 millas de la isla de Barbados. Desde allí, la droga fue trasladada a Puerto Rico y posteriormente transportada en avión hasta Madrid, siempre bajo custodia policial y sin que los destinatarios levantaran sospechas.

La Fiscalía del Principado de Asturias autorizó finalmente la entrega controlada de 600 kilos en la nave de Siero, una operación diseñada para identificar a los eslabones de la cadena en territorio español en el momento de recoger la mercancía. Cuando los acusados acudieron al punto de encuentro, los agentes procedieron a su detención. En el interior de una furgoneta estacionada en el recinto se encontró además una bolsa con armas —algunas catalogadas como de guerra— y abundante munición, lo que añadió cargos por depósito y tenencia ilícita de armas al procedimiento.

El juicio, pendiente de su desenlace

El caso acumula así varios frentes abiertos. Por un lado, el tribunal deberá valorar si la declaración de García Morales resulta creíble frente a las evidencias reunidas por una investigación internacional que contó con meses de seguimiento y agentes infiltrados. Por otro, el juicio de Orsi Padula queda pendiente de una nueva fecha, condicionado por la situación de salud de su abogado tras el ataque en Oviedo.

Los tres acusados que han pactado con la Fiscalía evitan así un juicio oral más prolongado y rebajas penales relevantes respecto a las acusaciones iniciales. Para García Morales, la vista continúa con una acusación que pide más de dos décadas de prisión y un relato policial que, según los agentes que declararon este miércoles, sitúa su autocaravana como el vehículo previsto para mover tanto la droga como el armamento fuera de la nave. La Audiencia Provincial de Asturias tiene ahora la tarea de dirimir quién dice la verdad.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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