La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, firmó este martes el convenio que abre la puerta al derribo del viaducto de Carlos Marx y al inicio de las obras de la futura estación intermodal de la ciudad. El documento, rubricado digitalmente por la regidora, pone en marcha la primera fase de un Plan de Vías que lleva dos décadas sobre la mesa.
El acuerdo llega tras recibir el visto bueno de las tres administraciones implicadas: el Consejo de Ministros, en representación de Adif; el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias; y la junta de gobierno local del Ayuntamiento de Gijón. La coordinación entre los tres organismos había sido, históricamente, uno de los principales obstáculos para desbloquear el proyecto.
"Si todo va bien, Gijón da hoy un paso decisivo en su integración ferroviaria e inicia la primera fase de un plan de vías por el que la ciudad llevaba veinte años esperando", señaló Moriyón tras firmar el convenio. La alcaldesa subrayó el carácter histórico del momento para una ciudad que ha visto cómo este proyecto se aplazaba durante sucesivas legislaturas.
El Plan de Vías de Gijón es uno de los proyectos de transformación urbana más ambiciosos del norte de España. Su objetivo es soterrar las vías del tren que actualmente dividen la ciudad, liberar suelo urbano y construir una gran estación intermodal que integre los distintos modos de transporte. El derribo del viaducto de Carlos Marx representa el primer hito visible de ese proceso.