Daniel Mordzinski es una figura fundamental en la fotografía literaria contemporánea. Con una trayectoria que supera los cuarenta años, este fotógrafo argentino ha construido un archivo único de retratos que documentan a los escritores más influyentes del panorama hispanohablante y mundial.
En una conversación reciente con EL COMERCIO, Mordzinski reflexionó sobre el difícil proceso de elegir solo cuatro fotografías para representar su trabajo. Más que un acto formal, se trató de un ejercicio de memoria y afecto, donde cada imagen evoca no solo al autor, sino también una historia personal, un lugar y un momento en el tiempo.
“¿Cómo reducir cuarenta y nueve años de retratos literarios en cuatro imágenes?,” se pregunta. Finalmente, optó por imágenes que resumen su relación con cinco escritores que ha admirado y acompañado en distintas etapas de su carrera. Estas fotos no solo son retratos, sino fragmentos de un viaje que desdibuja las fronteras del tiempo y el espacio.
Su recorrido comenzó en Buenos Aires, ciudad donde inició su carrera. Desde allí, sus lentes capturaron a figuras como Gabriel García Márquez en Colombia, en momentos clave de la literatura latinoamericana. La fotografía de García Márquez, reconocida por su expresión intensa y humana, refleja el magnetismo que convirtió al autor en un referente universal.
Otro autor destacado del trabajo de Mordzinski es Mario Vargas Llosa. La imagen que selecciona procede de España, en un entorno que refleja la integración del escritor en la vida cultural europea, destacando sus contribuciones al mundo literario desde una perspectiva globalizada.
La inclusión de Luis Sepúlveda responde a un vínculo especial del fotógrafo con Gijón, donde el escritor chileno tenía una relación cercana y frecuente participación en eventos literarios. Esta imagen cobra un valor adicional al enlazar la historia personal con la ciudad asturiana, que celebra la Semana Negra, evento donde Mordzinski también participa activamente.
El fotógrafo sostiene que las imágenes tienen una capacidad única para narrar sin necesidad de palabras. En cada retrato se percibe el instante que trasciende el instante del clic, abriendo una ventana invisible a la antesala y la secuela de ese momento único. Según él, cada fotografía es un testimonio vivo que conserva la esencia del autor y su contextos vital y creativo.
Este trabajo se enmarca dentro de una trayectoria que ha sido reconocida en espacios culturales como la Semana Negra de Gijón, donde Mordzinski fue invitado a compartir sus experiencias y mostrar parte de su archivo. Este evento anual se ha consolidado como un referente para la literatura y las artes, reuniendo a escritores, periodistas y creadores de toda España y América Latina.
Mordzinski ha recorrido ciudades clave como Barcelona, Bogotá, Santiago de Chile y Gijón, siempre en busca de la imagen que plasme la profundidad del alma literaria. Su legado fotográfico no solo es una colección de rostros, sino un espejo que refleja la historia reciente de la narrativa hispana.
El archivo del fotógrafo asciende a miles de imágenes y se considera un patrimonio cultural invaluable. Museos, editoriales y medios de comunicación han recurrido a sus fotografías para ilustrar biografías, críticas literarias y homenajes a escritores que han marcado generaciones.
El arte de Mordzinski es un cruce entre el periodismo, la literatura y la fotografía artística. Su trabajo revive a través de cada encuadre las historias, las emociones y las personalidades que habitan entre las páginas de los libros. La selección que muestra a EL COMERCIO es solo un pequeño reflejo de una obra que sigue creciendo y que invita a descubrir los rostros detrás de las letras.
Para conocer más sobre su trabajo y la importancia de estas fotografías, se puede consultar la programación de la Semana Negra de Gijón y las publicaciones del propio fotógrafo, que suelen estar disponibles en su página oficial y en catálogos de entidades literarias.
Daniel Mordzinski demuestra con su trabajo que una fotografía puede ser tan poderosa como un buen libro, permitiendo al público conectar visualmente con quienes han construido el imaginario literario contemporáneo.