Este viernes se dio el pistoletazo de salida a las obras que transformarán la antigua fábrica de Tabacalera en Cimavilla en un centro de arte, cuya apertura se espera para 2029. Dos equipos trabajan de forma simultánea para avanzar en la rehabilitación de este emblemático edificio, que pasará a ser un espacio cultural de referencia en la ciudad y el norte de España.
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, visitó el lugar acompañada por los concejales de Urbanismo, Infraestructuras y Cultura. Destacó la importancia de este proyecto para el futuro de Gijón: "Es un día muy importante para la ciudad, porque este centro cultural nos posicionará como la gran ciudad atlántica del arte en el siglo XXI". Recordó que las obras actuales son continuación de los trabajos de consolidación iniciados en 2016 durante su anterior mandato, en plena crisis económica, cuando se apostó por salvar el edificio para evitar su deterioro irreversible.
El Ayuntamiento ha destinado una inversión de 22 millones de euros para la rehabilitación integral de la Tabacalera. Este inmueble, ubicado en el popular barrio de Cimavilla, es considerado patrimonio de todos los gijoneses y la intención es que acogerá tanto colecciones permanentes municipales como exposiciones temporales que antes no podían exhibirse en la ciudad por falta de espacio adecuado.
La restauración contempla respetar y poner en valor la arquitectura industrial original, combinando los elementos históricos con instalaciones modernas que faciliten actividades culturales diversas. Se prevé crear salas de exposiciones, talleres, espacios para artistas, así como servicios para los visitantes, con el objetivo de hacer de este centro un polo de atracción para residentes y turistas.
Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia para potenciar la oferta cultural y turística de Gijón y Asturias. La Tabacalera se unirá a otros espacios culturales ya consolidados en la ciudad, como el Centro de Cultura Antiguo Instituto o el Museo del Ferrocarril, ayudando a diversificar la programación artística y a dinamizar la economía local.
La ciudad asturiana busca así aprovechar su patrimonio industrial para reinventarse como un referente cultural contemporáneo. La antigua fábrica de tabacos, que cerró hace décadas, simboliza esta transformación: de un pasado ligado a la industrialización a un futuro sustentado en la cultura y la creatividad.
Además, la puesta en marcha del centro de arte se alinea con los objetivos de revalorización del casco histórico de Cimavilla, potenciando la regeneración urbana y la conexión con el litoral, atrayendo inversión y mejorando la calidad de vida de la ciudadanía.
Desde 2016, las labores de consolidación han contado con financiación pública para asegurar la estabilidad estructural del edificio y evitar su caída en ruinas. Ahora, con esta segunda fase, se completa la rehabilitación hacia un uso funcional y moderno.
La participación ciudadana y la colaboración con expertos en patrimonio han sido clave durante el diseño del proyecto para garantizar un equilibrio entre conservación y modernización. Se prevé que la Tabacalera se convierta en un espacio vivo, abierto y plural, capaz de acoger desde exposiciones de arte contemporáneo hasta eventos culturales diversos.
La alcaldesa insistió en que este proyecto es también un legado para futuras generaciones, una apuesta por conservar las raíces históricas mientras se impulsa el desarrollo cultural, social y económico de Gijón. "Este centro consolidará nuestra identidad y nuestra vocación atlántica, abriendo nuevas oportunidades para artistas y público", afirmó.
En definitiva, la rehabilitación de la Tabacalera es un hito para la cultura gijonesa y asturiana, que en pocos años podrá disfrutar de un nuevo espacio que aspira a convertirse en un motor cultural y turístico para la región y más allá.
Puedes seguir los avances del proyecto y consultar los detalles técnicos en la web oficial del Ayuntamiento de Gijón y en la sección de Cultura en gijon.es.
También el Ministerio de Cultura y Deporte ha mostrado su apoyo a esta iniciativa, en línea con la promoción y valorización del patrimonio industrial español, según se refleja en las políticas culturales públicas.
Así, la ciudad encara la próxima década con un ambicioso proyecto que reafirma su compromiso con la cultura y la innovación, poniendo al alcance de la sociedad un centro que promete un antes y un después para Gijón.