En vivo
Buscar

Carolina del Castillo llega al Museo del Prado

Una fotografía de la pintora gijonesa forma parte de la nueva exposición del Prado sobre fondos fotográficos de artistas

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Carolina del Castillo llega al Museo del Prado · El Diario Joven

Una fotografía tomada en el taller del pintor Cecilio Pla, en Madrid, convierte a la pintora asturiana Carolina del Castillo en una de las protagonistas de la nueva exposición del Museo Nacional del Prado. La muestra, titulada *El universo ante la cámara*, abrió sus puertas el 13 de abril y permanecerá visible en la sala 60 de la pinacoteca hasta el 5 de julio. En ella, el Prado muestra parte de sus fondos fotográficos vinculados al mundo artístico, y entre esas imágenes figura una tarjeta postal en la que Del Castillo aparece junto a sus compañeros de estudio y su maestro.

La imagen fue tomada por Gonzalo del Campo y del Castillo, cuarto hijo de la artista y fotógrafo aficionado, lo que añade un matiz familiar a la pieza. En ella se ve a Carolina del Castillo sentada, con bata blanca, distinguiéndose del resto del grupo por su aspecto de mujer madura en un entorno dominado por alumnos jóvenes. Junto a ella aparecen figuras relevantes de la pintura española del momento, como Pancho Cossío y Mariano Moré, sentados a ambos lados de Cecilio Pla, y Gabriel Morcillo y Jesús Valverde colocando una corona al maestro. La escena se desarrolla en el estudio de Pla, ubicado en la calle San Marcos esquina con la calle Libertad, en Madrid.

Una pionera del arte asturiano

Carolina del Castillo y Díaz (Gijón, 1867-1933) es considerada una de las primeras pintoras asturianas en alcanzar cierto reconocimiento público, junto a nombres como Julia Alcayde Montoya, Concha Mori, María Galán Carvajal y Obdulia García. Su trayectoria artística comenzó relativamente tarde, tras superar la pérdida de dos de sus hijos, Felipe y Margarita. Encontró en la pintura un refugio y empezó a formarse con el pintor valenciano afincado en Gijón José Nicolau Huguet hasta el fallecimiento de este en 1909.

Años después se trasladó a Madrid, donde a partir de 1914 comenzó a asistir al estudio de Cecilio Pla, uno de los maestros más influyentes de su época. Fue miembro de la Asociación Española de Pintores y Escultores y destacó especialmente como retratista. También fue reconocida por introducir el desnudo en su obra, una decisión que en aquella época suponía romper con convenciones sociales y artísticas muy arraigadas.

Las fotografías en las que Del Castillo aparece en el taller de Pla llegaron al Prado en 2018 gracias a una donación de la familia Ellacuría Delgado, descendientes del pintor valenciano. Ahora, una de esas imágenes ha pasado de los archivos a las salas de exposición, lo que supone un salto cualitativo en la visibilidad de su figura.

El Prado estudia ampliar su legado

La comisaria de la exposición, Beatriz Sánchez Torija, ha destacado el valor documental de la fotografía. En la imagen se aprecia con detalle la decoración del estudio de Pla: en la pared del fondo se distingue el cuadro *Los Isidros de Segovia* y una copia de la *Atenea atándose la sandalia*. También son visibles un mueble repleto de objetos y un lienzo sobre un caballete a la derecha del encuadre, elementos que permiten reconstruir el ambiente de trabajo en que se formaron muchos artistas españoles de principios del siglo XX.

Más allá de esta exposición, el Museo del Prado tiene en estudio la posible aceptación de una nueva donación relacionada con la pintora gijonesa. Los herederos de Carolina del Castillo han ofrecido a la pinacoteca dos álbumes fotográficos con imágenes personales de la artista y reproducciones de sus obras. La decisión definitiva depende de que el patronato del museo ratifique la aceptación, un trámite que aún está pendiente.

Si se formaliza, esa donación reforzaría de forma notable la presencia de Del Castillo en los fondos del Prado y contribuiría a preservar una memoria que, durante décadas, apenas tuvo proyección fuera de Asturias.

Su huella en Asturias

En la región, la obra de Carolina del Castillo puede contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Asturias, que conserva dos piezas de la artista: un autorretrato fechado en 1924 y un paisaje titulado *Camino del Llosón (Jove)*, datado hacia 1921. Ambas obras están expuestas actualmente en la sala 13 del museo ovetense, lo que permite al público asturiano acceder de primera mano al trabajo de una pintora cuya trayectoria no siempre ha recibido la atención que merece.

La coincidencia de su presencia en el Prado y en el Museo de Bellas Artes de Asturias al mismo tiempo ofrece una oportunidad poco habitual para acercarse a una figura que combinó la maternidad, el duelo y la vocación artística en una época en que el acceso de las mujeres al mundo del arte estaba lleno de obstáculos. Su historia encaja en un relato más amplio de recuperación de artistas femeninas que tanto los grandes museos nacionales como las instituciones regionales llevan impulsando en los últimos años.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar