Viscofan, la empresa navarra especializada en envolturas para productos cárnicos, ha arrancado 2025 con un beneficio neto de 33,7 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone una mejora del 7,4% respecto al mismo periodo del año anterior. El avance llega pese a que la cifra de negocios retrocedió un 0,8%, hasta los 304,8 millones de euros, arrastrada por la evolución desfavorable de los tipos de cambio en algunos mercados clave.
En términos comparables, es decir, eliminando el efecto divisa, las ventas crecieron un 4,6%, impulsadas tanto por mayores volúmenes de envolturas como por subidas de precios. La compañía ha comunicado estos resultados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), donde ha explicado que la mejora de la rentabilidad responde a una combinación de eficiencias operativas y una gestión más favorable de las divisas frente al ejercicio anterior.
El consejero delegado del grupo, José Antonio Canales, ha subrayado que el nuevo plan estratégico de la empresa, denominado Beat30, está dando sus primeros pasos en la dirección correcta al combinar crecimientos de volúmenes y precios con mejoras en la eficiencia operativa. Sin embargo, ha reconocido que los primeros meses del año siguen muy condicionados por la fluctuación de las divisas comerciales y productivas frente al euro, algo que la compañía ya había anticipado al mercado.
Oriente Medio, un riesgo latente sobre los costes
Uno de los aspectos que más atención ha generado en la presentación de resultados es la postura de Viscofan ante la tensión geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio. Canales ha aclarado que, hasta ahora, la situación no ha generado un impacto significativo en el mercado ni en los costes del primer trimestre. Sin embargo, ha advertido que, si la inestabilidad se prolonga, la empresa deberá afrontar incrementos en energía, transporte y algunas materias primas, que tendría que compensar con nuevas subidas de precios en los próximos meses.
Esta advertencia pone de relieve la exposición de Viscofan a cadenas de suministro globales y a mercados energéticos volátiles, algo que comparte con buena parte de la industria alimentaria y de packaging a escala europea. La gestión de este riesgo será uno de los factores determinantes para el cumplimiento de los objetivos del ejercicio completo.
Segmentos emergentes y distribución geográfica
A nivel de negocio, el grueso de las ventas sigue concentrado en Food, Packaging e Ingredientes, que aportó 288 millones de euros, prácticamente plano respecto al año anterior. Pero los segmentos que más han crecido son los más jóvenes dentro de la cartera de la empresa. Health, donde Viscofan compite con productos como péptidos de colágeno, facturó 1,79 millones en el trimestre, lo que supone multiplicar por más de dos sus ingresos en ese periodo del año anterior (+110,2%). Pet Treats, el segmento de golosinas para mascotas, registró 3,2 millones de euros, un 156% más, impulsado también por la integración de la firma Pet Mania.
El negocio energético, en cambio, fue el gran lastre: aportó 11,6 millones de euros, un 32,1% menos, debido a la caída de los precios de venta en el mercado eléctrico español.
Por geografías, EMEA —que incluye España— cayó un 5,1% hasta 121,8 millones, condicionada por los menores ingresos de cogeneración. Norteamérica se mantuvo estable con 96,8 millones (+0,3%), Sudamérica creció un 10,9% hasta 47,3 millones, y Asia Pacífico descendió un 2,2% hasta 38,9 millones.
Plan de inversiones y expansión de capacidad
En términos de inversión, Viscofan ejecutó 14,4 millones en el primer trimestre, por debajo de los 22 millones del mismo periodo de 2024. Para el conjunto del año, la compañía mantiene su estimación de invertir alrededor de 100 millones de euros, lo que refleja una apuesta decidida por ampliar capacidad productiva en un contexto de crecimiento de los volúmenes.
Durante estos primeros tres meses, la empresa ha iniciado la ampliación de su planta de envolturas de colágeno en New Jersey (Estados Unidos), la expansión de la capacidad de envolturas de celulósica en Zacapu (México) y diversas inversiones en su instalación de Cáseda, en Navarra, que actúa como uno de los núcleos productivos del grupo a escala global.
La deuda bancaria neta de Viscofan ascendía a 234,4 millones de euros al cierre de marzo, frente a los 206,1 millones de diciembre de 2024, un incremento explicado en parte por la salida de caja de 38,6 millones destinada a la recompra de acciones dentro de su programa de retribución flexible, que quedó completado el pasado 24 de febrero. La compañía, que cotiza en el Ibex 35, mantiene así una estructura financiera sólida mientras gestiona las incertidumbres del entorno global.