En vivo
DeportesBernardo Silva destaca que en el Real Madrid solo importa ganarDeportesEl lanzallamas que potencia los reflejos de Jan Oblak en el AtléticoDeportesLas alineaciones probables para la jornada 1 de LaLiga 26-27InternacionalEduardo Aguirre: El legado diplomático entre EE.UU. y EspañaEmpresasThales prevé crecer hasta un 15% en España en 2026 y abre puerta a comprasEmpresasNvidia redefine su rol como motor clave de la infraestructura de IAEmpresasPedro Sánchez y el eclipse: estrategia para desviar la atención públicaEmpresasBaréin ejecuta garantías por 418 millones contra Técnicas Reunidas y sociosEmpresasAcciona, Aena y Repsol, los valores del Ibex con más mejoras en recomendacionesEmpresasLas bolsas desafían la incertidumbre y suben en agosto a máximos históricosDeportesBernardo Silva destaca que en el Real Madrid solo importa ganarDeportesEl lanzallamas que potencia los reflejos de Jan Oblak en el AtléticoDeportesLas alineaciones probables para la jornada 1 de LaLiga 26-27InternacionalEduardo Aguirre: El legado diplomático entre EE.UU. y EspañaEmpresasThales prevé crecer hasta un 15% en España en 2026 y abre puerta a comprasEmpresasNvidia redefine su rol como motor clave de la infraestructura de IAEmpresasPedro Sánchez y el eclipse: estrategia para desviar la atención públicaEmpresasBaréin ejecuta garantías por 418 millones contra Técnicas Reunidas y sociosEmpresasAcciona, Aena y Repsol, los valores del Ibex con más mejoras en recomendacionesEmpresasLas bolsas desafían la incertidumbre y suben en agosto a máximos históricos
Buscar

Ucrania afina sus ataques con drones para dañar la industria energética rusa

La estrategia ucraniana está centrada en afectar componentes claves para mantener fuera de servicio las plantas rusas más tiempo

Por Redacción El Diario Joven·domingo, 2 de agosto de 2026Actualizado hace 2 d·6 min lectura·22 vistas
Ilustración: Ucrania afina sus ataques con drones para dañar la industria · El Diario Joven

Ucrania ha reformulado su campaña de ataques con drones de largo alcance dirigida a la industria energética rusa. En lugar de ataques extensos y generalizados, Kiev ahora prioriza objetivos específicos y críticos difíciles de reparar de manera rápida.

Esta nueva fase busca no solo destruir infraestructuras como refinerías y depósitos de petróleo, sino también mantenerlas inoperativas durante períodos largos, elevando el costo operativo y logístico para Rusia. La acción es parte de una estrategia coordinada de gran precisión que involucra colaboración estrecha entre planificadores militares, operadores de drones y expertos en energía.

El presidente Volodímir Zelenski confirmó recientemente que ordenó intensificar esta campaña, confiando en el nuevo ministro de Defensa, Yevhenii Khmara, y el comandante en jefe Mykhailo Drapatyi para ampliar estos ataques. Khmara ha destacado que deben aumentar la presión mediante operaciones tecnológicas y de choque, priorizando la efectividad y la selección técnica de blancos.

Los ataques se preparan con información técnica detallada aportada por ingenieros y especialistas del sector energético, quienes identifican las partes más críticas y vulnerables de las plantas rusas. Esto permite a las unidades de drones programar impactos certeros en puntos que pueden paralizar la operación por más tiempo, como tuberías clave, conexiones o componentes específicos de sistemas industriales.

La herencia compartida de sistemas energéticos entre Rusia y Ucrania, ambos con diseño soviético, ha sido un factor para que los expertos ucranianos conozcan al detalle las vulnerabilidades en las infraestructuras rusas. Este conocimiento facilita la selección de objetivos especialmente dañinos, una táctica que, según expertos, simula la estrategia rusa aplicada contra infraestructuras ucranianas.

La planificación de las misiones incluye la asignación de objetivos secundarios y terciarios que se activan en caso de que las defensas aéreas rusas impidan alcanzar el objetivo principal. Esta flexibilidad mantiene la presión constante sobre las instalaciones atacadas, reduciendo la efectividad de las defensas antiaéreas y aumentando el desgaste del sistema energético ruso.

El comandante Robert Brovdi explica que estas acciones forman parte de un objetivo global: cortar los flujos de financiación del ejército ruso derivados del comercio de petróleo y desmantelar su complejo militar-industrial que suministra armamento a las fuerzas en el frente.

Esta 'guerra sistémica' se basa en visualizar la infraestructura energética rusa como una red interrelacionada. Identificar nodos críticos permite multiplicar el daño con ataques precisos y reiterados, afectando no solo la planta atacada, sino también toda la cadena logística y de producción relacionada.

Además, se destaca la cooperación con servicios de inteligencia de Estados Unidos y Francia, que han facilitado la detección de defensas rusas y optimizado las rutas de vuelo para los drones, incrementando la efectividad de los ataques. También se apuntan y neutralizan sistemas rusos de defensa aérea, radar y guerra electrónica para asegurar corredores aéreos que permitan las incursiones sobre territorio ruso.

En términos geográficos, unos 80 millones de personas en la parte europea de Rusia quedan dentro del rango potencial de estos ataques, eliminando la percepción de que esa zona es un refugio seguro para la industria crítica rusa.

La frecuencia y precisión creciente de estos ataques están elevando significativamente la presión sobre el sistema energético ruso. Como señala Andriy Zagorodnyuk, exministro de Defensa, la táctica es golpear repetidamente los mismos puntos antes de que puedan ser reparados, prolongando la interrupción de las operaciones y complicando la capacidad rusa para recuperarse.

Robert Brovdi confirma que no hay intención de reducir la intensidad de estos ataques, sosteniendo que la escalada continuará hasta lograr la destrucción total del sector energético y militar responsable del sostenimiento de las capacidades bélicas de Rusia.

Este nuevo enfoque marca una evolución en el conflicto, destacando la creciente importancia del dominio tecnológico y la inteligencia aplicada en la guerra moderna, donde el daño prolongado a la infraestructura económica y militar puede ser tan decisivo como las operaciones directas en el campo de batalla.

Para más información sobre la estructura energética rusa y las técnicas militares implicadas, se puede consultar un análisis detallado del Financial Times y reportes oficiales del Ministerio de Defensa de Ucrania.

Esta transformación en la estrategia ucraniana refleja un cambio de paradigma que se verá durante los próximos meses en la dinámica del conflicto, con un impactante uso de la tecnología y la inteligencia para afectar el sostén económico y militar del adversario.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar