Donald Trump ha reavivado la disputa con Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, con una publicación en su red social Truth Social que muestra una imagen de ambos acompañada del texto "se necesita una orden de alejamiento".
Este mensaje se da en el contexto de la próxima cumbre de la OTAN en Ankara, donde ambos líderes se encontrarán por primera vez desde que estalló su conflicto verbal. La relación, que en otro momento fue cercana, se ha deteriorado significativamente tras una serie de acusaciones mutuas.
El meme difundido en redes sugiere que Trump necesita protección ante una Meloni "depredadora", en referencia a su afirmación de que la primera ministra italiana le habría "suplicado" hacerse fotos juntos durante la última cumbre del G7 para mejorar su popularidad, una acusación que Meloni ha negado rotundamente.
Ante estas polémicas, Meloni no ha emitido comentarios y su oficina ha decidido mantenerse al margen. Sin embargo, Guido Crosetto, ministro de Defensa italiano, ha reiterado la voluntad de Italia por mantener relaciones estables con Estados Unidos, subrayando que pueden variar las personas, pero no los vínculos entre países.
El desencuentro refleja la persistente tensión de Trump con Meloni y otros aliados de la OTAN relacionados con la negativa a usar bases militares europeas para operaciones de bombardeo contra Irán dirigidas por Estados Unidos e Israel. Esta fractura anticipa dificultades en la cumbre de Ankara, en un momento sensible debido a la posible retirada de tropas estadounidenses de Europa.
Alessandro Marrone, director del programa de defensa del Instituto de Asuntos Internacionales de Roma, advierte que estas disputas evidencian cómo los sentimientos personales de Trump siguen condicionando la política exterior estadounidense en esta administración.
En paralelo, Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ha defendido la importancia de mantener a Estados Unidos dentro de la alianza, destacando que la campaña de rearme europea impulsa empleo y crecimiento en el país norteamericano. Además, ha rechazado las críticas de Trump hacia Italia, asegurando que desde bases italianas se han realizado más de 500 vuelos de apoyo a las operaciones militares en Irán.
En Italia, estas declaraciones han generado debate político, ya que el gobierno de Meloni sostiene que estos vuelos solo brindan soporte logístico rutinario conforme a tratados bilaterales vigentes. Italia continúa entre los países europeos con menor gasto en defensa, y su Ejecutivo ha evitado incrementar el presupuesto militar con préstamos de la UE, especialmente en un año electoral donde el gasto público en defensa es delicado.
Esta postura ha creado tensiones internas; Crosetto ha insistido en la necesidad de adaptar la financiación a la realidad internacional, sin que esto afecte los servicios sociales. Sobre la disputa con Trump, el ministro ha minimizado su impacto, afirmando que la forma de hacer política del expresidente implica presionar a los aliados para provocar reacciones.
Intentos de aplacar la controversia han llegado de la mano del empresario Tilman Fertitta, amigo personal de Trump y embajador de Estados Unidos en Italia, quien ha calificado la disputa como un "desacuerdo entre amigos" y ha asegurado que las relaciones bilaterales permanecen sólidas.
Meloni también ha expresado su intención de no permitir que estas diferencias deterioren la alianza estratégica entre Roma y Washington, un vínculo clave para la política de defensa y seguridad del país.
La confrontación entre Trump y Meloni revela la complejidad de las relaciones internacionales contemporáneas, donde cuestiones personales pueden influir notablemente en la diplomacia y la cooperación militar entre aliados.