SmartRental Group ha designado a Javier Chivite como nuevo consejero delegado de la compañía. El directivo, hasta ahora cofundador y CEO de la proptech Nutual, asume el mando en un momento en que el grupo de alojamiento flexible busca pasar de la expansión agresiva a la madurez operativa. El nombramiento llega tras la salida de Carlos Escoda a finales de 2024, cargo que venía ejerciendo de forma interina el presidente del grupo, Francisco García.
Chivite aporta un perfil poco habitual en el sector del living: combina formación técnica —es Ingeniero Técnico Industrial por ICAI— con una licenciatura en Investigación de Mercados por ICADE, y una trayectoria construida en instituciones financieras de primer nivel como Bankinter, Citi y ABN Amro, además de experiencia en Chile como director general de Unicard y en el retail financiero con Falabella. Su paso por Nutual, startup especializada en soluciones para el mercado residencial, lo sitúa además en el cruce entre tecnología y gestión de activos inmobiliarios, el terreno exacto donde opera SmartRental.
Esa combinación de banca, tecnología y empresa explica por qué el grupo ha apostado por él. SmartRental no busca ahora a alguien que abra nuevos mercados a toda velocidad, sino a un ejecutivo capaz de ordenar lo que ya tiene, mejorar los márgenes y preparar la estructura para un crecimiento más sostenible. El propio Francisco García lo dejó claro al justificar el fichaje: la prioridad es maximizar el rendimiento de los activos, mejorar la eficiencia operativa y consolidar el crecimiento logrado en los últimos ejercicios.
Un grupo con músculo financiero pero en fase de digestión
Los números de SmartRental explican bien el contexto de este cambio en la cúpula. El grupo cerró 2024 con una facturación de 65 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 27% respecto al año anterior. Para 2026, la compañía proyecta alcanzar los 79 millones. Son cifras que reflejan una expansión sólida, pero también el momento en que cualquier empresa debe preguntarse si su estructura interna está a la altura de su tamaño.
Actualmente, SmartRental gestiona 38 activos: 31 en España y siete en otros países europeos. Su modelo es diversificado dentro del llamado living alternativo —hoteles, hostales, colivings, residencias de estudiantes y senior livings—, lo que le permite capturar demanda en distintos segmentos del mercado sin depender de un único tipo de cliente. A eso se suma una cartera de 15 proyectos en desarrollo, señal de que la expansión no se detiene, aunque sí cambia de ritmo.
Este tipo de transición es habitual en compañías que han crecido rápido en un sector en ebullición. El mercado del coliving y el living flexible en España ha vivido años de fuerte inversión y apertura de nuevas plataformas, muchas de ellas respaldadas por capital privado. El reto ahora, para SmartRental y para el sector en general, es demostrar que los modelos son rentables de forma estructural y no solo sobre el papel del crecimiento topline.
El relevo en la cúpula y lo que viene
La transición de liderazgo en SmartRental no es un hecho aislado. En los últimos meses, varias compañías del sector proptech e inmobiliario han reorganizado sus equipos directivos para adaptarse a un entorno más exigente: tipos de interés que, aunque han comenzado a bajar, siguen condicionando el acceso al capital, y una demanda de alojamiento flexible que crece pero también se vuelve más selectiva en precio y calidad.
Chivite llega con el mandato explícito de optimizar la operativa y mejorar la experiencia de cliente, dos palancas que en el hospitality y el living tienen un impacto directo en la tasa de ocupación y en la fidelización. En un modelo como el de SmartRental, donde los márgenes dependen de gestionar bien decenas de activos con perfiles muy distintos, la eficiencia operativa no es un objetivo secundario: es la diferencia entre crecer de forma sana o acumular complejidad sin rentabilidad.
El sector del living alternativo en España atraviesa una fase de consolidación que favorece a los operadores con mayor escala y capacidad de gestión. SmartRental, con 38 activos operativos y 15 en desarrollo, tiene el tamaño suficiente para competir, pero necesita demostrar que puede ejecutar con precisión. Ese es, en esencia, el encargo que recibe Javier Chivite: convertir el crecimiento de los últimos años en una base estable desde la que seguir expandiéndose, esta vez con más criterio y menos prisa.