Santander ha logrado adelantar en solo seis meses varios objetivos de su plan estratégico 2023-2028 para su división de banca de inversión. La rentabilidad, los ingresos y la eficiencia están por encima de las metas fijadas para 2028, confirmando la solidez del negocio y el impacto de su estrategia de crecimiento.
El banco tiene como meta global alcanzar unos beneficios de más de 20.000 millones de euros en 2028, un horizonte ambicioso aún pendiente. Sin embargo, su división de Corporate & Investment Banking (CIB) ya ha superado tres de las cuatro metas clave establecidas para esta división, que da servicio y asesoramiento financiero a grandes empresas e inversores institucionales.
Entre los parámetros superados destaca el retorno sobre capital tangible (ROTE), que en 2028 debía situarse por encima del 20%. Este indicador ya alcanzó el 20,3% en el primer semestre de 2023, partiendo de un 18% proyectado para 2025. Esta mejora en rentabilidad es reflejo de una estrategia que combina soluciones de alto valor añadido con escalabilidad, manteniendo un perfil de riesgo controlado, según apuntó Santander en su último Día del Inversor.
Otro indicador fundamental es la eficiencia, medida por la ratio que relaciona costes e ingresos. Santander había previsto reducir esta tasa por debajo del 43% para 2028, mejorando así la rentabilidad al gastar menos para generar ingresos. Pese a que históricamente la banca de inversión no ha destacado en este ámbito, la división ya ha conseguido situar esta ratio en el 40,8% en el primer semestre de 2023, partiendo de un 46,8% en 2025. Este avance se produce a pesar del fuerte esfuerzo en contratación de talento en Estados Unidos, Europa y Asia, con más de un centenar de nuevos banqueros de inversión incorporados para consolidar la presencia global frente a competidores de Wall Street.
El crecimiento también sigue una fórmula que prioriza el menor consumo posible de capital, evaluado mediante la relación entre ingresos y activos ponderados por riesgo. Santander fijó un objetivo de que los ingresos representaran al menos el 8% de estos activos en 2028. En 2023 ya se ha superado esa cifra, situándose en un 8,8% frente al 7,75% con que cerró 2022.
El único reto pendiente es lograr un crecimiento sostenido de los ingresos derivados de la colaboración entre las diversas unidades del grupo. Mientras que en el primer trimestre del año esta cifra cayó un 1%, en el segundo trimestre se revirtió la tendencia, cerrando el semestre con un aumento del 5%, acercándose a la media anual del 7% prevista para 2028.
Gran parte del éxito en ingresos tiene su origen en la apuesta de Santander por Estados Unidos y la banca de inversión tradicional, especialmente en asesoría para fusiones y adquisiciones, operaciones en Bolsa y financiación corporativa. Los ingresos por comisiones en EEUU se han disparado más de un 40%, impulsando el crecimiento global de la división, que alcanzó un beneficio semestral de 1.742 millones de euros, un 17,2% más que en el mismo periodo del año anterior.
Este crecimiento está apoyado en un modelo que busca maximizar los ingresos sin aumentar exponencialmente los activos fiscales ni el riesgo. Por ejemplo, mientras las comisiones de la unidad de Global Banking crecieron cerca del 21%, el negocio de banca transaccional aumentó solo un 3% y la división de mercados experimentó una caída cercana al 8%.
En suma, Santander ha dado un salto importante en solo seis meses para consolidar su banca de inversión como una unidad rentable, eficiente y en expansión, anticipándose a las metas a 2028 gracias a estrategias de talento y enfoque en mercados clave, especialmente EEUU. El banco sigue manteniendo la vista puesta en continuar con esta senda para cumplir todo su plan estratégico en la próxima década.
Para más detalles, puedes consultar el informe oficial de Santander presentado en el Día del Inversor 2023 o las últimas cifras financieras disponibles en su web corporativa.
Este avance subraya la importancia que la banca de inversión tiene para Santander en su objetivo de competir con los grandes bancos globales, consolidando una nueva dimensión internacional y reforzando su posición en el mercado financiero mundial.