Entre el 31 de marzo y el 31 de julio de 2026, la Seguridad Social española añadió 625.918 afiliaciones, impulsadas en buena medida por la regularización extraordinaria de inmigrantes, un proceso que acogió a 1,17 millones de personas.
Según el balance publicado por los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, aproximadamente 262.475 nuevas altas laborales corresponden a trabajadores extranjeros regularizados, lo que supone que alrededor del 42% del empleo neto creado en ese periodo está vinculado a esta medida. Este fenómeno marcó un récord de afiliaciones para un mes de julio desde 2021, cuando la reactivación tras la pandemia fue responsable de una subida aún mayor.
Por otra parte, el paro registrado tuvo un comportamiento atípico y sufrió un aumento de 19.517 personas, la mayor subida para un mes de julio en los últimos 18 años, solo superada en 2008, en plena crisis financiera global. Este aumento se debe en buena parte a los nuevos demandantes de empleo vinculados a la regularización: cerca de 15.000 inmigrantes se registraron en julio como desempleados, lo que representa aproximadamente el 75% del incremento total de parados ese mes.
Desde el Ministerio de Trabajo señalan que este repunte tiene carácter temporal y prevén que muchos de esos demandantes pasarán pronto a formar parte de las estadísticas de afiliación. Este paso se facilita en parte porque estar registrado como desempleado otorga acceso a programas de inserción laboral y a incentivos para la contratación, explica la CEOE.
Sin embargo, Asempleo advierte que no todo el aumento del paro puede atribuirse a la regularización. Hay un porcentaje que responde a trabajadores con contrato fijo discontinuo en periodo de inactividad, que no constan oficialmente como parados aunque no estén trabajando en ese momento.
Randstad Research estima que el paro efectivo, incluyendo parados registrados y aquellos con relación laboral interrumpida, se acerca a 3,08 millones, una cifra que muestra una diferencia significativa (de casi 800.000 personas) frente al paro registrado oficialmente.
Este proceso extraordinario de regularización ha tenido, además, un impacto directo en el mercado laboral informal. Las inspecciones de trabajo han detectado este año más de 11.000 contratos no declarados de trabajadores extranjeros, un dato que las autoridades utilizan para defender que la regularización ayudará a reducir esta economía sumergida.
La progresiva incorporación de trabajadores extranjeros regularizados también se refleja en la reducción de afiliados nativos durante el periodo estudiado, que perdieron un total de 24.327 cotizantes. La diferencia, atribuida a los nuevos inmigrantes, explica el notable crecimiento neto de la afiliación total.
Este contexto reafirma la relevancia del proceso de regularización implementado entre abril y julio, que no solo ha aumentado las cifras de empleo formal entre inmigrantes, sino que también ha contribuido a estabilizar y dinamizar el mercado laboral en España. Aunque el impacto sobre las cifras de paro es observable, las autoridades confían en que la mayoría de los recién regularizados pasen pronto a una situación laboral activa, impulsando la economía y reforzando el sistema de seguridad social.
El proceso también evidencia la complejidad del mercado laboral actual, donde la intersección entre empleo informal, regularización y fluctuaciones estacionales requiere un análisis detallado para entender sus verdaderos efectos a medio plazo en el empleo y el desempleo.
Para más información, puede consultarse el informe oficial del Ministerio de Trabajo aquí y los datos de afiliación de la Seguridad Social disponibles en seg-social.es.