En vivo
Buscar

Reeves reúne a Santander y otros cinco bancos en plena tormenta

La ministra de Hacienda británica busca respaldo del sector financiero mientras la inflación sube al 3,3% y la crisis política aprieta a Starmer.

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026Actualizado hace 25 min·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Reeves reúne a Santander y otros cinco bancos en plena torme · El Diario Joven

Rachel Reeves, ministra de Hacienda del Reino Unido, convocó este martes por la mañana a los primeros ejecutivos de los seis mayores bancos minoristas del país en su residencia oficial del número 11 de Downing Street. El objetivo declarado: sumar al sector financiero a su plan económico en un momento en que el Gobierno de Keir Starmer atraviesa una de sus etapas más complicadas desde que llegó al poder.

A la reunión, celebrada en el marco de la Fintech Week 2026, acudieron los consejeros delegados de Barclays UK, Lloyds Banking Group, NatWest Group, Nationwide Building Society, HSBC UK y Santander UK. Por la filial británica del banco cántabro asistió su nuevo CEO, Mahesh Aditya, que tomó las riendas de la entidad recientemente. También estuvo presente Lucy Rigby, secretaria de Estado de la City.

El Tesoro británico publicó un escueto comunicado titulado "La canciller suma a la banca minorista a su plan económico", sin fotografías ni declaraciones directas de los asistentes. Reeves subrayó que el sector de servicios financieros tiene "un papel central en gestionar riesgos, respaldar la confianza del consumidor y apoyar a los hogares", según el texto oficial. La discreción del acto contrasta con la relevancia de los protagonistas y el momento político en que se produce.

Una economía bajo presión

La realidad que rodea este encuentro es bastante más incómoda que el lenguaje diplomático del comunicado. La inflación en el Reino Unido ha repuntado hasta el 3,3%, lo que ha interrumpido la tendencia bajista de los tipos de interés que tanto Santander UK como TSB —las dos filiales minoristas de bancos españoles en el país— esperaban aprovechar a principios de año para abaratar hipotecas y préstamos.

El Banco de Inglaterra ha advertido de que aproximadamente 1,3 millones de hogares británicos verán encarecerse sus hipotecas y créditos en los próximos meses. La banca ya ha retirado 1.500 productos del mercado y ha subido los precios en otros 7.000, un giro radical respecto al optimismo con el que el sector arrancó 2025. El clima de incertidumbre generado por el conflicto en Oriente Próximo, y en particular la tensión con Irán, añade otra capa de riesgo: según fuentes citadas en el original de Expansión, ese conflicto podría consumir hasta el 75% del margen fiscal que la propia Reeves reservó en sus últimos presupuestos.

A esto se suma que el Fondo Monetario Internacional acaba de recortar su previsión de crecimiento del PIB británico para 2026 hasta el 0,8%, una cifra que refleja el debilitamiento generalizado de la economía y que complica cualquier narrativa optimista por parte del Ejecutivo laborista.

La crisis política de Starmer

El contexto político no es más favorable. Keir Starmer lleva semanas bajo una presión creciente por la polémica en torno al nombramiento de su embajador en Washington, un asunto que ha generado críticas dentro y fuera de su propio partido. El primer ministro afronta además unas elecciones locales y regionales —en Gales y Escocia— previstas para el 7 de mayo, en las que las encuestas apuntan a un batacazo laborista que podría convertirse en el golpe más duro de su mandato hasta la fecha.

En ese escenario, la reunión con los grandes bancos tiene una lectura política evidente: el Gobierno necesita proyectar estabilidad y consenso con el sector privado para contrarrestar la imagen de un Ejecutivo en dificultades. La presencia de entidades de tanto peso como Barclays, Lloyds o HSBC aporta una pátina de respaldo institucional, aunque la ausencia de declaraciones públicas de los propios CEO invita a leer el encuentro con cierta cautela.

Santander UK, en el ojo del huracán

Para Santander, la cita en Downing Street llega en un momento de transición interna. El banco español lleva meses reorganizando su negocio en el Reino Unido, un mercado que históricamente ha generado tensiones con la rentabilidad del grupo. Con Mahesh Aditya al frente, la filial afronta ahora un entorno de tipos que ya no va a la baja y una cartera hipotecaria expuesta al encarecimiento que el Banco de Inglaterra ha advertido.

El encuentro, más allá de su valor simbólico, refleja la paradoja a la que se enfrenta el Gobierno de Reeves: necesita que los bancos sean parte de la solución —manteniendo el crédito accesible para familias y empresas— pero el propio entorno macroeconómico empuja a las entidades en dirección contraria, hacia la prudencia y el endurecimiento de condiciones. Resolver esa tensión será, probablemente, el verdadero reto de las próximas semanas.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar