Los mercados financieros globales arrancaron la semana con caídas generalizadas después de que el fin de semana dejara una escalada en la tensión entre Estados Unidos e Irán que echó por tierra las esperanzas de un acuerdo de paz inmediato. El precio del barril de brent repuntó cerca del 5%, superando los 95 dólares, tras haber llegado a rozar los 97 dólares durante las horas nocturnas. El movimiento contrasta con la caída del 9% registrada el viernes, y refleja la volatilidad extrema que impone un conflicto que ya cumple su octava semana.
El detonante inmediato fue una secuencia de eventos ocurrida durante el fin de semana. Según informaron medios internacionales, Washington confirmó que sus fuerzas se habían apoderado de un buque de carga iraní que intentaba romper el bloqueo estadounidense de los puertos de Irán. Teherán respondió con amenazas de represalia y, además, descartó participar en la segunda ronda de negociaciones que Estados Unidos esperaba iniciar antes del martes, fecha en la que expiraba un alto el fuego de dos semanas. La posible ausencia de negociadores iraníes en las conversaciones de paz previstas para el lunes fue interpretada por los analistas como una señal de alarma.
"La escalada del fin de semana reactiva la prima de riesgo geopolítico justo cuando los mercados habían comenzado a descontar un dividendo de paz", explicó Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Bank, quien subrayó que el encarecimiento del petróleo "no es solo una cuestión energética, sino también de crecimiento y tipos de interés". Los estrategas de ING, por su parte, señalaron que el ambiente de los mercados refleja tanto preocupación como expectativa de avances, y que un indicador clave será si Irán efectivamente envía representantes a las conversaciones diplomáticas.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la crisis
En su octava semana, el conflicto ha provocado lo que los analistas describen como la crisis más grave en la historia reciente del suministro energético global. El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial según los datos del mercado, ha sido el principal motor del encarecimiento del crudo. Estados Unidos ha mantenido el bloqueo de los puertos iraníes, mientras que Irán impuso y luego retiró, para volver a activar, su propio bloqueo al tráfico marítimo que atraviesa ese corredor estratégico. Según cifras de Bloomberg, el sábado cruzaron el estrecho 11 petroleros, la cifra más alta desde el inicio del conflicto, aunque la situación sigue siendo inestable.
Nick Twidale, estratega jefe de mercado de ATFX Global en Sídney, fue contundente en su análisis: "Para muchos, la clave sigue siendo el estrecho de Ormuz, y las esperanzas de que EE UU e Irán se sienten a negociar antes de que finalice el alto el fuego parecen ahora remotas". Twidale anticipó nuevas caídas en los activos de riesgo durante las próximas sesiones si no hay señales de distensión.
Bolsas europeas a la baja; el Ibex pierde un 1,3%
En Europa, las principales plazas bursátiles cerraron con pérdidas significativas. El Dax alemán retrocedió un 1,5%, el Cac 40 parisino cedió un 1% y el FTSE 100 londinense recortó un 0,6%. En el mercado español, el Ibex 35 se dejó un 1,3%, con ArcelorMittal e IAG encabezando las caídas con recortes cercanos al 3%. El BBVA acumuló una bajada del 2,7% tras recibir una rebaja de recomendación por parte del banco suizo UBS. En el lado opuesto, los valores energéticos como Repsol, Endesa y Enagás aguantaron mejor el golpe, coherentemente con el entorno de precios altos del crudo y el gas.
El gas europeo TTF también reflejó la tensión, con subidas del 4% después de haber caído un 9% el viernes. Los futuros estadounidenses retrocedieron al inicio de la sesión, aunque Chris Weston, jefe de investigación de Pepperstone, matizó que el movimiento "parece ordenado en lugar de indicativo de una gran crisis de volatilidad". Weston recordó que los inversores son conscientes de que el camino hacia un acuerdo formal "no será lineal" y que los cambios bruscos de sentimiento forman parte del escenario previsto.
En el mercado de divisas, el dólar se fortaleció hasta su nivel más alto en una semana frente a las principales monedas. El euro cotizó en torno a 1,1757 dólares tras tocar un mínimo semanal de 1,1729. El índice del dólar se situó en 98,30, cerca de su máximo de la semana. Los activos considerados refugio no registraron comportamientos uniformes: el oro retrocedió un 0,81%, hasta situarse por debajo de los 4.800 dólares, la plata bajó un 1,28% y el bitcoin perdió cerca de un 1,9%, hasta los 74.193 dólares.
En Asia, las principales bolsas registraron un rebote al inicio de la jornada, lo que llevó a algunos analistas de Bloomberg a apuntar que una parte de los inversores podría haber concluido que "lo peor de las repercusiones del conflicto sobre la economía mundial ya se ha descontado en los precios". Sin embargo, con el alto el fuego expirando el martes y sin señales claras de retorno a la mesa de negociaciones por parte de Irán, la incertidumbre seguía siendo el elemento dominante en los mercados a cierre del día.