La firma catalana Munich está en proceso de negociar un expediente de regulación de empleo (ERE) que implicaría el despido de aproximadamente 65 trabajadores en su red de tiendas en España. La compañía atribuye esta medida a causas económicas vinculadas, principalmente, a una caída en los ingresos de sus puntos de venta físicos.
Fuentes próximas a la representación legal de los trabajadores aseguran que la dirección de Munich ha justificado el ERE por las pérdidas continuadas en determinadas tiendas de su red. Desde la empresa, confirman que esta decisión ha sido difícil, pero necesaria para frenar los números rojos, y que antes de plantear el ERE exploraron otras alternativas, como la renegociación de los contratos de alquiler de los locales.
Actualmente, Munich opera más de 40 tiendas físicas en España, distribuidas en diferentes ciudades. La propuesta del ERE contempla el cierre de alrededor de 15 establecimientos en grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Sevilla, Málaga, Zaragoza y San Sebastián. Estas tiendas forman parte de las que registran pérdidas, por lo que el ajuste se concentrará en esos puntos.
Los representantes de los trabajadores han manifestado que aunque la compañía ha mostrado disposición a reducir algo el número de cierres, en realidad la intención real es posponer la clausura definitiva de algunas tiendas, sin planes para mantenerlas activas a largo plazo. Además, desde Munich explican que el proceso de cierre no será uniforme, dado que las condiciones contractuales varían según cada local.
Una de las denuncias que ha surgido desde los afectados es que la empresa busca acelerar las gestiones del ERE, cuyo plazo de consultas finaliza a mediados de agosto. También se critica que la compañía quiere fraccionar el pago de las indemnizaciones legales por despido.
El ERE impacta sobre la sociedad La Tormenta Perfecta, que administra la cadena de tiendas y emplea a los dependientes afectados. Esta información ha sido confirmada por fuentes oficiales de Munich.
En una entrevista reciente en el portal especializado Palco23, el consejero delegado Xavier Berneda ya adelantó que para 2025 la empresa planeaba reorganizar el entorno minorista y la distribución de sus productos, buscando adaptarse a los nuevos retos del mercado.
Munich, fundada en 1939 y con sede en Capellades (Barcelona), está controlada por la familia Berneda. En años anteriores su facturación se ha situado en torno a los 80 millones de euros, aunque todavía no se han publicado las cuentas del último ejercicio.
Este ajuste se enmarca en un contexto donde el comercio físico enfrenta dificultades crecientes, obligando a muchas marcas a replantear sus estrategias para optimizar recursos y focalizarse en canales más rentables como la venta online.
Con este ERE, Munich busca mejorar la viabilidad financiera de su red comercial, aunque deberá gestionar con cuidado el impacto social y las negociaciones con los empleados para minimizar tensiones y consecuencias negativas.
Para conocer más detalles sobre la situación actual del comercio físico en España, pueden consultarse informes del Instituto Nacional de Estadística (INE) y análisis sectoriales en medios especializados como Palco23.