El Reino Unido podría albergar sus cuartos Juegos Olímpicos en 2040, pero esta vez el interés se centra en el norte de Inglaterra. Mánchester y Liverpool están impulsando una candidatura conjunta para organizar los JJOO, un proyecto que encuentra resistencia en Londres, que insiste en no quedar excluida de la organización.
UK Sport, la entidad responsable de fomentar el alto rendimiento deportivo en el país, inició un análisis para evaluar los costos y el impacto social y económico de celebrar los juegos en esta región. El estudio también examinará las posibilidades competitivas frente a otras ciudades candidatas y determinará la viabilidad técnica del proyecto para, finalmente, pasar la decisión a la Asociación Olímpica Británica.
Esta iniciativa surge además como un intento de equilibrar las históricas disparidades económicas y de infraestructuras entre el sureste, con Londres a la cabeza, y el norte de Inglaterra. La ministra de Cultura y Deporte, Lisa Nandy, ha calificado este proceso como un "pistoletazo de salida" para definir las necesidades y retos que una candidatura de esta envergadura implicaría para el Gobierno.
Mánchester, con experiencia en grandes eventos deportivos como los Juegos de la Commonwealth de 2002, cuenta con infraestructuras clave como el Etihad Stadium, que planea ampliar su capacidad hasta 100.000 espectadores para 2035. La ciudad también dispone de un velódromo y un centro acuático. Por otro lado, Liverpool explora opciones para competencias en aguas abiertas en el río Mersey y su área portuaria. Incluso Leeds podría sumarse con ambiciosos planes urbanísticos y deportivos que incluyen la expansión del estadio de su equipo hasta 52.000 plazas.
La candidatura del norte encaja con la visión del Comité Olímpico Internacional, que busca que los beneficios de unos JJOO se distribuyan en toda una región más allá de una única capital. Londres, que organizó los Juegos en 1908, 1948 y 2012, recuerdan que aquel evento tuvo un impacto económico de 15.000 millones de libras y supuso una profunda regeneración urbana, especialmente en Stratford y la zona este de la capital.
Se consolida así un pulso entre Londres y el norte de Inglaterra. La alcaldesa de Newcastle, Kim McGuinness, apuesta por una alianza regional que presente un proyecto sólido y convincente ante el COI. En cambio, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, defiende la posición de su ciudad como referente deportivo mundial y ofrece sus instalaciones para compartir los beneficios de unos posibles JJOO en todo el país.
El Reino Unido sigue apostando por eventos deportivos internacionales, con el Eurocopa de 2028 y la candidatura para el Mundial femenino de 2035. Además, la celebración cercana de la Ryder Cup en Bolton en 2035 refuerza la relevancia deportiva del norte. El Gobierno británico también ha anunciado medidas como la prohibición de la reventa de entradas para grandes eventos, buscando fomentar la participación y la economía alrededor del deporte.
Este debate refleja no solo una cuestión deportiva, sino también un desafío político y económico con impacto en el futuro desarrollo regional y en el equilibrio territorial del Reino Unido. La candidatura olímpica del norte de Inglaterra puede marcar un antes y un después en la distribución de acontecimientos globales y sus beneficios en el país.
Para seguir el progreso de este proyecto y su impacto regional, puede consultarse el informe oficial de UK Sport y las declaraciones de la ministra Lisa Nandy en el Ministerio de Cultura y Deporte.