El Tribunal Supremo del Reino Unido ha dictaminado que los gestores de fondos y traders deben tributar por el impuesto sobre la renta por sus ganancias difiridas, un histórico revés para las grandes firmas de inversión y trading algorítmico.
Esta decisión pone fin a las fórmulas que algunos profesionales utilizaban para pagar un impuesto de sociedades, más bajo, en lugar de tributar como rendimientos del trabajo personal o actividad económica. El caso más emblemático es el de Alex Gerko, fundador de XTX Markets y uno de los contribuyentes más importantes del país, que ha perdido la batalla judicial tras años de litigio.
Entre 2010 y 2015, Gerko y su equipo estructuraban su retribución para diferir hasta la mitad de las ganancias durante tres años, canalizando estos beneficios a través de sociedades instrumentales para limitar el impuesto a pagar. La defensa alegaba que gravar esos ingresos con el IRPF supondría una doble imposición.
Sin embargo, los jueces rechazaron esta tesis y afirmaron que los ingresos diferidos corresponden a rentas sujetas al impuesto sobre la renta, estableciendo que no hay solapamiento significativo entre el impuesto de sociedades de la empresa y el IRPF personal. La sentencia equipara esta situación con la tributación normal por dividendos que pagan los accionistas.
Este fallo representa una victoria para la Hacienda británica (HMRC), que lleva años perseguido esquemas complejos para evitar el pago íntegro del IRPF y pone en alerta a toda la City financiera.
Paralelismos con el sistema fiscal español
En España, la Agencia Tributaria mantiene una política estricta para que los profesionales de la inversión y el trading no puedan usar sociedades para pagar menos impuestos. La doctrina de las sociedades interpuestas es clara: cuando una persona genera valor personal y directo, como en la creación de algoritmos o la gestión financiera, no se permite que la sociedad actúe como pantalla para reducir el IRPF.
El sistema tributario español usa dos herramientas principales para detectar y desmantelar estas estructuras. Por un lado, la valoración a precios de mercado de las operaciones vinculadas obliga a que los ingresos reflejados por la sociedad se correspondan con su realidad económica y se impute al socio la porción proporcional que corresponda como rendimiento del trabajo.
Por otro, la doctrina de simulación se aplica para el levantamiento del velo cuando la sociedad carece de estructura real y sólo actúa para eludir impuestos, imputando las rentas directamente al contribuyente.
El límite del régimen especial en España
Existe un régimen fiscal especial para el "carried interest" en fondos de capital riesgo o private equity, que ofrece una reducción del 50% en el IRPF para retribuciones ligadas a la inversión y permanencia a largo plazo. No obstante, este beneficio no aplica a actividades de trading algorítmico, especulación en mercados líquidos o gestión abierta de carteras, como la que realiza Gerko.
Por tanto, para un trader o gestor en España, cualquier pago ligado a resultados debe tributar como renta general del trabajo o actividad económica, con tipos marginales que pueden superar el 47% o incluso el 50% en algunas comunidades autónomas.
Este contexto demuestra que tanto Reino Unido como España convergen en una tendencia regulatoria que busca gravar justamente las retribuciones asociadas al talento y esfuerzo individual, evitando estructuras complejas que disfrazan la verdadera naturaleza del ingreso.
La resolución judicial contra Gerko supone un precedente claro para el sector financiero europeo: la realidad económica prevalece sobre formalismos jurídicos para determinar la tributación adecuada, asegurando que las rentas personales generadas por destreza profesional tributen en el impuesto sobre la renta y no en el impuesto de sociedades.
Este cambio tiene consecuencias directas sobre la estructura y planificación fiscal de firmas y profesionales del trading, reafirmando la importancia de la transparencia y el cumplimiento en la tributación de ingresos complejos en mercados financieros.
Para más información sobre la política fiscal en España, puede consultarse la Agencia Tributaria y el fallo del Tribunal Supremo británico reflejado en The Guardian.