Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para desbloquear el paso por el estrecho de Ormuz quedaron suspendidas tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump. Las delegaciones de ambos países se reunían en Suiza con la intención de avanzar en un memorando de entendimiento firmado días antes, pero las declaraciones de Trump sobre posibles acciones bélicas provocaron que Irán abandonase la mesa de diálogo.
La delegación iraní, encabezada por su ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, y el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, decidió salir del lugar de encuentro en el complejo turístico de Bürgenstock. Según la agencia oficial iraní Irna, la retirada se produjo tras consultar con los mediadores de Catar y Pakistán, países clave en la intermediación del proceso.
Por la parte estadounidense, el vicepresidente JD Vance lideraba la representación con el objetivo de implementar el acuerdo para poner fin al bloqueo del estrecho, vital para el transporte mundial de petróleo. Sin embargo, Irán denunció que EEUU no había cumplido su parte, permitiendo ataques israelíes en el sur del Líbano que agravaron la situación regional y motivaron un nuevo cierre del paso por Ormuz por parte de Teherán.
Trump respondió culpando a Irán de no controlar a sus aliados en el Líbano, amenazando con golpear militarmente al país persa «con mucha fuerza» si no cesaban estas actividades. Más aún, advirtió que si el estrecho Ormuz fuera cerrado, Irán «no tendría país». También rechazó las intenciones iraníes de imponer un peaje para cruzar el estrecho, asegurando que no habrá tasas durante el alto el fuego ni después de sus 60 días.
El bloqueo o la libre circulación por Ormuz afecta directamente a los mercados energéticos y a la economía global. El precio del barril Brent, de referencia en Europa, cerró la semana pasada en 80,3 dólares, su nivel más bajo desde marzo. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro del paso podría impulsar una subida repentina en los precios del crudo.
Desde la Casa Blanca, ante las crecientes tensiones y presiones inflacionarias internas, se considera esencial desbloquear el estrecho. Trump llegó a sugerir que EEUU podría incluso tomar el control de Ormuz y quedarse con una parte del petróleo que transita por esa vía, una propuesta que Irán rechaza categóricamente y condiciona a la cesación de hostilidades en Líbano.
Antes de la ruptura definitiva, JD Vance había expresado optimismo sobre la posibilidad de lograr avances duraderos en esta ronda de conversaciones nucleares y sobre un alto el fuego más estable en el sur de Líbano. Sin embargo, el clima actual complica seriamente la esperanza de alcanzar un acuerdo que reduzca las tensiones en esta zona crítica.
Este nuevo tropiezo refleja la fragilidad del proceso de paz en una región marcada por conflictos prolongados y rivalidades históricas. Para el mercado global y la estabilidad regional, habrá que esperar cómo evolucionan los próximos días y si se retoman las negociaciones o se intensifican las hostilidades en el estrecho de Ormuz.
Para más información sobre la evolución del conflicto, es recomendable seguir las actualizaciones de Irna, Reuters, y el análisis en BBC News, que ofrecen cobertura detallada y actualizada sobre este tema.