ING está a punto de completar la adquisición de aproximadamente el 40% de Singular Bank, una entidad española especializada en clientes con altos patrimonios. Esta operación forma parte de la estrategia del banco neerlandés para fortalecer su presencia en la banca privada en España, un segmento que considera clave para su expansión en Europa.
La compra, aún pendiente de algunos detalles, incluye la salida total del fondo americano Warburg Pincus, que actualmente ostenta la mayoría del capital de Singular (93,41%). ING se unirá a un consorcio de inversores que incluye al equipo directivo de Singular, liderado por Javier Marín, así como a un banco mexicano y varios family offices. En este grupo, ninguno de los accionistas superará el 50% del capital, aunque ING será el mayor inversor.
Este movimiento supone un cambio significativo para Singular Bank, que gestiona alrededor de 17.750 millones de euros en activos de clientes con altos patrimonios. La entidad es una de las firmas independientes más importantes del sector en España, y la entrada de ING permitirá acelerar su crecimiento y ampliar su base de clientes.
Aunque el grupo neerlandés inicialmente aspiraba a hacerse con el control total de Singular, la operación se ha cerrado con una participación minoritaria pero relevante, manteniendo el liderazgo del equipo directivo en la gestión diaria del banco. Se espera que el equipo amplíe su porcentaje en el capital, manteniendo así su influencia.
La transacción refleja un proceso de venta que Warburg Pincus ha impulsado durante más de un año, en el que numerosas entidades interesadas, tanto nacionales como internacionales, valoraron la opción de adquirir Singular. Entre los posibles competidores estuvieron bancos españoles como Abanca, entidades andorranas, el francés Crédit Agricole y otros fondos de private equity. Sin embargo, ING es finalmente quien ha llegado a un acuerdo definitivo.
Este acuerdo encaja con la estrategia europea de ING, que busca expandir su negocio de banca privada, un segmento conocido por generar ingresos recurrentes mediante comisiones. La compra de Singular es una réplica local del movimiento hecho por ING en el Benelux con la adquisición de una participación similar en Van Lanschot Kempen NV, una gestora de patrimonios especialista en clientes de altos recursos en Países Bajos y Bélgica.
Además de la adquisición, ING tiene planes para lanzar su oferta de banca privada en España tras el verano, con un patrimonio objetivo inicial de 15.000 millones de euros. El modelo que propone es fundamentalmente digital, apoyado por un equipo de unos 60 profesionales, entre banqueros y expertos en gestión patrimonial, que atenderán a una clientela selecta con tecnología avanzada.
El enfoque digital busca posicionar a ING como un actor innovador en un mercado tradicionalmente dominado por entidades con presencia física. La meta para la banca privada española es obtener una cuota de mercado entre el 8% y el 10%, replicando la penetración que el banco ya tiene en otros segmentos del negocio bancario.
Esta expansión en banca privada también puede verse como una respuesta a las tendencias del sector financiero y a la demanda creciente de servicios especializados para clientes con alto poder adquisitivo. A medida que el patrimonio de estos clientes se digitaliza y diversifica, ING pretende ofrecer soluciones adaptadas y escalables en España, un mercado clave para su desarrollo regional.
El papel de Javier Marín y su equipo será fundamental para mantener la continuidad y la excelencia en el servicio durante esta transición. La colaboración entre los nuevos inversores y el equipo directivo mantiene la estabilidad y apunta a una etapa de crecimiento consolidado.
Este paso de ING refuerza además la competencia en la banca privada española y aumenta la presión para que otras entidades también evolucionen sus modelos de negocio hacia propuestas más digitales y orientadas al cliente de alto patrimonio. El sector estará atento al impacto de esta operación en los próximos meses.