El Ibex 35 inició la semana con suaves avances, en un entorno que refleja las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la atención puesta en la temporada de resultados corporativos. Los inversores adoptan una postura prudente mientras el precio del petróleo modera su ascenso, y la atención se centra en la evolución de grandes empresas tecnológicas y financieras.
El aumento inicial del barril de Brent hasta los 91 dólares, su nivel más alto en un mes, responde a la intensificación de los bombardeos de Estados Unidos en Irán tras la muerte de un miembro de sus fuerzas armadas. Esta escalada ha trastocado el acuerdo provisional firmado el mes pasado que intentaba poner fin al conflicto, afectando también al tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, una importante vía para el suministro global de crudo.
En este contexto, la cotización del petróleo ha corregido ligeramente, situándose por debajo de los 89 dólares, pero mantiene presión sobre sectores sensibles al costo energético. Empresas como Repsol continúan beneficiándose de los precios elevados del crudo, al contrario que aerolíneas como IAG, penalizadas por la tensión en la región y los costos asociados.
La atención también se dirige hacia la importante temporada de resultados que comienza esta semana. Destacan las próximas cuentas de Alphabet y Tesla, líderes en tecnología y automoción eléctrica, junto a Intel, un referente en la fabricación de semiconductores. Los analistas ponen el foco en las estrategias que estas compañías presentarán para responder a la creciente demanda en inteligencia artificial y las infraestructuras tecnológicas asociadas, áreas que en las últimas semanas han provocado volatilidad en el sector.
A nivel europeo, firmas como Alstom, Carrefour, STMicroelectronics y TotalEnergies también publicarán sus resultados próximamente. En España, el turno será para bancos como Santander, Bankinter y Sabadell, cuyas cifras serán observadas con interés por la coyuntura económica y las perspectivas financieras.
El Ibex ha logrando superar las pérdidas iniciales que habían dejado el índice por debajo de los 19.200 puntos, aunque el avance permanece moderado. Entre los valores que registran ganancias destacan Indra y ArcelorMittal, junto a pesos pesados como Repsol y BBVA. En contraposición, sectores vinculados al transporte y las telecomunicaciones sufren descensos, con IAG, Aena y Telefónica entre los más afectados.
En el resto de los mercados europeos la prudencia es la regla general, con movimientos limitados y el Dax alemán acercándose a los 25.000 puntos. El mercado de bonos refleja preocupaciones inflacionarias, provocadas por el aumento en el precio del petróleo, que podrían llevar a los bancos centrales a reconsiderar nuevas subidas en los tipos de interés. Actualmente, la rentabilidad del bono alemán supera el 3,15%, mientras que el español a diez años ronda el 3,60%. En Estados Unidos, el bono a diez años está cerca del 4,60%.
En el ámbito de divisas, la estabilidad domina con el euro manteniéndose en torno a 1,14 dólares, y la libra en 1,34 dólares. Por otra parte, los metales preciosos y activos digitales presentan cierta resistencia: el oro intenta sostener su valor por encima de los 2.000 dólares por onza, mientras que el bitcoin lucha por mantener la cota de 64.000 dólares.
La sesión refleja una combinación de factores globales que marcan la cautela en la bolsa española, desde los choques geopolíticos que afectan a materias primas esenciales, hasta la incertidumbre sobre el comportamiento futuro de grandes empresas tecnológicas y financieras clave para la economía mundial.