El Ibex 35 se mantiene relativamente estable en una sesión donde prevalecen las subidas en los sectores más tecnológicos, impulsadas sobre todo por los resultados positivos de Micron Technology, mientras el precio del petróleo sigue descendiendo hasta niveles anteriores al conflicto en Irán. La renta variable española no logra acompañar del todo el optimismo global y modera sus ganancias cerca de los 19.400 puntos.
Micron Technology, empresa estadounidense de semiconductores clave en el auge de la inteligencia artificial, ha sorprendido con cifras de resultados mejores de lo previsto y una estimación de demanda favorable. Esto ha provocado un repunte del 18% en sus acciones en mercados fuera de horario, lo que ha reactivado la confianza en las tecnológicas a nivel mundial. En Asia, el índice Kospi coreano se disparó un 5,7% y el Nikkei japonés subió un 4,6%. En Wall Street, los futuros del Nasdaq reflejan un avance próximo al 2%.
Paralelamente, el precio del barril de Brent se ha desplomado hasta los 72 dólares, un nivel similar al previo al inicio de la guerra en Irán. Esta bajada prolongada en los costes energéticos podría aliviar las tensiones inflacionistas en próximas fechas, aunque persiste la incertidumbre ante el dato de inflación de diciembre en Estados Unidos, el que más atención concentra actualmente. El deflactor de consumo privado, un indicador relevante para la Reserva Federal, apunta a una subida de la inflación que mantiene la expectativa de posibles ajustes al alza en los tipos de interés.
En el Ibex, el comportamiento es más contenido. A diferencia de otros índices con mayor peso tecnológico, la Bolsa española limita los avances. En las últimas semanas, había logrado reducir el impacto de las caídas, pero hoy su movimiento alcista es moderado, apoyado principalmente por empresas del sector energético como Iberdrola, Endesa, Naturgy, Acciona y Enagás. Estas compañías se benefician de la relajación en los intereses de la deuda, con la rentabilidad del bono español a diez años alrededor del 3,35%.
Otros valores destacan por rendimiento dispar. Indra sigue frenada tras una jornada complicada para el sector europeo de Defensa, donde Rheinmetall sufrió un desplome histórico y líderes como Leonardo o Thales también cotizan a la baja. Además, Telefónica y Cellnex, claves en telecomunicaciones, están entre los rezagados del día. Fuera del Ibex, el grupo textil H&M refleja descensos tras presentar un beneficio por debajo de lo esperado.
A nivel europeo, el Stoxx 600 se mantiene estable en torno a los 635 puntos, mientras el Dax alemán intenta acercarse a los 25.000, sin grandes movimientos impulsados por el petróleo o el sector tecnológico, que solo lidera subidas gracias a las ganancias en fabricantes de chips como ASML, Infineon o STMicroelectronics.
En el ámbito de la renta fija y divisas, los mercados muestran señales mixtas. El bund alemán ha caído por debajo del 2,90%, mientras el bono estadounidense a diez años se sitúa cerca del 4,40%. La fortaleza del dólar frente al euro, que permanece sobre 1,13 dólares, limita la recuperación de las monedas europeas. Esta presión sobre la divisa estadounidense también ha originado una caída en el precio del oro, que ha roto la barrera de los 4.000 dólares la onza. En el sector cripto, el bitcoin se ha debilitado hasta rondar los 61.000 dólares, alineado con la firmeza de la moneda estadounidense y la política monetaria de la Fed.
En resumen, la jornada está marcada por una mezcla de optimismo selectivo en tecnología, presión bajista en sectores como Defensa y telecomunicaciones, y una fuerte influencia de factores macroeconómicos como la inflación y la política monetaria. El Ibex 35, con menor exposición al sector tecnológico, opta por una postura más moderada, mientras los mercados internacionales reflejan el impacto variable de estas fuerzas.