El Ibex 35 arranca la semana sin rumbo claro y con la presión añadida de un petróleo que no da tregua. El índice español acumula cinco sesiones consecutivas en negativo y lucha por recuperar terreno cerca de los 17.691 puntos con los que cerró el viernes. Mientras tanto, los mercados globales se preparan para una agenda densa que entre el martes y el jueves incluirá resultados empresariales, datos macroeconómicos de primer nivel y reuniones de los principales bancos centrales del mundo.
El detonante más inmediato del nerviosismo inversor está en Oriente Próximo. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se rompieron durante el fin de semana sin acuerdo, lo que alimenta los temores a que el cierre del Estrecho de Ormuz se prolongue. Este paso marítimo es clave para el suministro global de crudo: por él transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo. Ante este escenario, el barril de Brent sube hoy alrededor de un 2% y alcanza los 107 dólares, dejando atrás con amplitud la barrera psicológica de los 100 dólares. Una propuesta iraní para reabrir el estrecho ha suavizado ligeramente el pesimismo, pero no lo ha disipado.
Esta escalada del crudo tiene consecuencias directas sobre los mercados financieros. Los valores energéticos son los grandes beneficiados en el Ibex: Acciona y Acciona Energía destacan al alza impulsadas por los buenos resultados de su participada alemana Nordex, una fabricante de aerogeneradores que ha sorprendido positivamente al mercado. Solaria y Repsol también se anotan avances. En cambio, las compañías más sensibles a los costes de financiación sufren. Cellnex, Telefónica, Merlin Properties y Colonial retroceden en un contexto en el que la persistencia de la inflación hace más improbables las bajadas de tipos a corto plazo.
Fuera del Ibex, una de las noticias positivas del día la protagoniza Línea Directa. La aseguradora ha publicado resultados que han convencido al mercado y cotiza con subidas destacadas en el Mercado Continuo, en un ejemplo de cómo la temporada de resultados puede generar movimientos significativos en valores concretos incluso en jornadas de dudas generalizadas.
La gran semana de los bancos centrales
Lo que está en juego esta semana va más allá de una sesión bursátil. Entre el martes y el jueves, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra actualizarán sus políticas monetarias en un momento delicado: la guerra ha reabierto el debate sobre la inflación justo cuando los inversores esperaban que los tipos empezaran a bajar. Cualquier mensaje más duro de lo esperado podría golpear con fuerza a los activos de riesgo.
Esta expectativa ya se nota en los mercados de deuda. El interés del bund alemán, el bono de referencia en la eurozona, ha vuelto a superar el 3%. La rentabilidad del bono español a diez años ronda el 3,45%, y la deuda estadounidense a ese mismo plazo supera el 4,30%. Son niveles que encarecen la financiación para empresas y familias, y que explican en buena medida la presión sobre sectores como el inmobiliario o las telecomunicaciones.
En el mercado de divisas, la proximidad de las decisiones de los bancos centrales provoca una calma tensa. El euro se aferra al nivel de 1,17 dólares con la mirada puesta en la Fed y el BCE, mientras la libra esterlina se mantiene cerca de 1,35 dólares a la espera de lo que anuncie el Banco de Inglaterra. Son movimientos contenidos que reflejan la prudencia de los inversores ante una semana con tantas variables en juego.
Asia al alza, Wall Street más cauto
La jornada de hoy presenta un mapa dispar según la geografía. En Asia, las presiones del petróleo no han impedido que el Nikkei japonés y el Kospi surcoreano alcancen nuevos máximos históricos, impulsados por el buen comportamiento de las tecnológicas y, en particular, de los valores vinculados a la inteligencia artificial. Es una tendencia que lleva meses marcando el ritmo de los mercados asiáticos y que contrasta con la mayor cautela que muestra hoy Wall Street.
En Europa, los principales índices evitan grandes movimientos. El índice paneuropeo Stoxx 600 se mantiene atascado en torno a los 610 puntos. Algunos movimientos corporativos animan la sesión: las acciones de la firma de inspección y certificación Intertek caen tras rechazar una oferta del fondo EQT, mientras que el grupo francés Forvia sube después de que el fondo Apollo alcanzara un acuerdo para adquirir uno de sus segmentos de negocio.
El oro, considerado un refugio clásico en momentos de incertidumbre, enfría su reciente rally y se sitúa cerca de los 4.700 dólares la onza. El bitcoin, por su parte, retrocede ligeramente hasta los 77.000 dólares, frenando una remontada del 30% desde los mínimos de este año. Tanto el metal como la criptomoneda parecen a la espera de señales más claras antes de decidir su próximo movimiento, igual que el resto del mercado.