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El Ibex cae bajo los 18.000 con el petróleo en 103 dólares

La prolongación del conflicto en Irán dispara el crudo y presiona los mercados globales, mientras Bankinter abre la temporada de resultados.

Por Carlos García·jueves, 23 de abril de 2026Actualizado hace 44 min·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: El Ibex cae bajo los 18.000 con el petróleo en 103 dólares · El Diario Joven

Los mercados europeos han vuelto a teñirse de rojo este miércoles en una jornada marcada por la escalada del petróleo y la falta de avances diplomáticos en el conflicto con Irán. El barril de Brent ha superado con claridad el umbral psicológico de los 100 dólares y roza los 103, lo que ha devuelto la presión a la renta variable global y ha hecho que el Ibex 35 pierda la cota de los 18.000 puntos que había logrado defender a duras penas la víspera.

El detonante es conocido: el bloqueo del Estrecho de Ormuz, arteria vital para el transporte de crudo, sigue sin resolverse. Desde que se desató la crisis, los analistas advirtieron que la duración del conflicto sería el factor decisivo para los mercados. Cada día que pasa sin avances concretos alimenta las expectativas de inflación persistente y complica el margen de actuación de los bancos centrales en materia de tipos de interés. El impacto ya se mide en términos macroeconómicos: el Gobierno alemán ha recortado a la mitad su previsión de crecimiento para 2026, del 1% estimado antes de la guerra al 0,5% actual, una señal de alarma para el conjunto de la eurozona.

En el plano diplomático, las discrepancias entre Washington y Teherán siguen obstaculizando una reanudación formal de contactos. El alto el fuego se ha extendido, pero los incidentes con embarcaciones en el Estrecho no cesan y el tránsito marítimo se mantiene en mínimos históricos desde el inicio de la crisis. Sin una hoja de ruta clara, el mercado ha optado por descontar un escenario de mayor duración del conflicto, lo que se traduce directamente en precios del crudo más altos durante más tiempo.

El Ibex y la banca, bajo presión

La Bolsa española acumula un doble frente adverso: las tensiones externas derivadas del petróleo y el inicio de la temporada de resultados del sector bancario. Bankinter ha sido el primero en presentar sus cuentas del primer trimestre y los números no son malos sobre el papel: beneficio neto de 291 millones de euros, un 8% más que el año anterior, y un margen de intereses que creció un 5,5%. Sin embargo, el mercado ha respondido con ventas. Las acciones del banco han caído, arrastrando a otros grandes del sector como Santander y BBVA, cuyos resultados se conocerán en los próximos días.

La reacción del mercado refleja un patrón habitual: cuando las expectativas previas son altas, incluso los buenos resultados pueden decepcionar si no superan con claridad lo que ya estaba descontado en el precio. En un entorno de tipos elevados, la banca ha disfrutado de un ciclo favorable, y los inversores exigen ahora pruebas de que ese impulso se mantiene. La cautela es la tónica dominante.

En el lado positivo del índice, Repsol se beneficia directamente de la subida del crudo y avanza con claridad. Telefónica también aguanta bien la sesión, en parte impulsada por la noticia del retraso en la salida a Bolsa de su competidora Digi, lo que reduce temporalmente la presión competitiva sobre el valor.

Europa y Wall Street, con dudas

La renta variable europea refleja comportamientos dispares según el peso de los resultados empresariales en cada plaza. El índice más firme es el CAC 40 francés, sostenido por dos grandes protagonistas: L'Oréal y STMicroelectronics, cuyas cuentas trimestrales han generado subidas de hasta el 10% en Bolsa. También contribuyen positivamente los movimientos en Nokia y Nestlé, así como la inversión anunciada por el fondo Apollo en la francesa Forvia. En el lado contrario, EssilorLuxottica y WH Smith han acusado una recepción negativa de sus resultados.

El índice paneuropeo Stoxx 600 se mueve con titubeos en torno a los 610 puntos, sin capacidad de romper al alza mientras el petróleo y la incertidumbre geopolítica mantengan el tono de cautela. En Wall Street, la frialdad con la que el mercado ha acogido los resultados de Tesla añade otro frente bajista a una sesión ya complicada.

Deuda, divisas y activos refugio

El repunte del petróleo está pasando factura también a la renta fija. Los rendimientos de los bonos suben: el bund alemán se afianza por encima del 3%, el bono español a diez años roza el 3,50% y la deuda estadounidense recupera el nivel del 4,30%. Tipos más altos en el mercado secundario reflejan expectativas de que la inflación ligada al crudo pueda retrasar los recortes de tipos por parte del Banco Central Europeo y la Reserva Federal.

En divisas, el dólar frena su corrección reciente y el euro cae a mínimos intradía por debajo de 1,17 dólares, lastrado por la rebaja de previsiones alemanas. La libra esterlina también cede terreno y baja puntualmente de 1,35 dólares. El oro, activo refugio por excelencia, retrocede y pone en peligro el nivel de los 4.700 dólares la onza, penalizado por la fortaleza del billete verde. El bitcoin, en cambio, muestra mayor resiliencia y se consolida cerca de los 78.000 dólares, en máximos desde el inicio de la crisis, sostenido por un resurgir de la demanda tanto institucional como minorista.

El escenario que se dibuja para las próximas sesiones depende en gran medida de dos variables: la evolución del conflicto en Oriente Próximo y el ritmo de publicación de resultados empresariales. Si el petróleo se estabiliza y los grandes bancos del Ibex presentan cuentas sólidas, el mercado podría recuperar algo de terreno. Pero si el Estrecho de Ormuz sigue cerrado y la inflación vuelve a repuntar en los datos macro, la corrección podría tener más recorrido.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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