La hostelería española proyecta un aumento de entre el 3% y el 4% en las ventas de la temporada estival 2024. Esta previsión se basa en factores como la renta disponible de los consumidores y la evolución de las temperaturas durante los meses de verano, que influirán directamente en el comportamiento de la demanda.
Según fuentes de la patronal Hostelería de España, que ha realizado una primera estimación tras el inicio oficial del verano y la proximidad de las vacaciones, se espera un crecimiento "moderado" y más estable en comparación con años anteriores, aunque inferior al de temporadas pasadas. El sector afronta, además, la dificultad persistente para captar y retener talento, un problema que ha marcado a la hostelería en los últimos años.
No obstante, se anticipa un récord en el empleo vinculado a la hostelería. Según datos oficiales, en mayo se alcanzó el máximo histórico de 2.003.393 trabajadores afiliados a la Seguridad Social en el sector, aumentando en 65.772 cotizantes en un solo mes. Este verano, el empleo se mantendrá por encima de los dos millones de trabajadores, gracias en parte a la iniciativa de Hostelería de España, que ha lanzado un portal web unificado para cubrir las aproximadamente 50.000 vacantes existentes en el sector.
Las temperaturas extremas también constituyen un factor relevante en la elección de destinos turísticos y, por ende, en la actividad hostelera. De acuerdo con la patronal, el calor está impulsando una preferencia por regiones del norte con climas más templados. Datos de reservas de plataformas online como TheFork revelan que de junio a septiembre, Madrid acapara el 30% de las reservas, seguida por Barcelona (23%), Málaga (8%), Alicante (5%) y Mallorca (5%).
Cuando se analiza el crecimiento frente al comportamiento anual, Málaga y Alicante destacan con aumentos en las reservas del 8% y 6%, respectivamente, reflejando una mayor afluencia a estos destinos turísticos durante el verano.
Este incremento en la demanda y la concurrencia en los locales ha generado alertas de asociaciones de consumidores. Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), advierte que el auge en la actividad hostelera suele dar lugar a una disminución de la oferta y un aumento de prácticas abusivas respecto a los derechos de los consumidores.
Entre las recomendaciones para proteger a los clientes, García subraya la obligación de informar del precio total inclusive con IVA y suplementos como el de terrazas antes de que se consuman los servicios. También señala que las cartas deben estar disponibles en papel para facilitar el acceso a personas vulnerables, en contraposición al uso exclusivo de códigos QR, muy común tras la pandemia.
Asimismo, insiste en que no se deben cargar en la factura productos no solicitados, como aceitunas u otros aperitivos, y que conceptos como el agua del grifo deben ser gratuitos. Los pagos extra por reservas no autorizadas deben descontarse en la factura final y, respecto al método de pago, solo es obligatorio aceptar efectivo.
Con todo, la hostelería afronta un verano con perspectivas positivas en ventas y empleo, pero también con retos en garantizar la calidad del servicio y la protección del consumidor. La evolución de la renta disponible y las condiciones climáticas seguirán marcando la dinámica de la temporada.