Las empresas no financieras del Ibex mantuvieron en 2025 la productividad por empleado en niveles históricos por quinto año consecutivo, reflejando una recuperación sólida tras la pandemia. Cada trabajador generó una media de 468.788 euros, un incremento del 1,6% respecto a 2024 y un 38% por encima de 2019, según datos del análisis sectorial.
Este aumento responde a un crecimiento de la cifra de negocio del Ibex no financiero del 2,9% en 2025, alcanzando un máximo de 444.776 millones de euros, mientras que la plantilla sólo creció un 1,2% hasta 948.779 empleados. El impulso de la facturación ha compensado el leve aumento del personal, manteniendo la productividad en cotas sobresalientes.
Destacan compañías como Ferrovial, que ha multiplicado por seis su productividad desde 2019, alcanzando 425.804 euros por empleado y creciendo un 18,7% respecto a un año antes. Este aumento se apoya en un 5,2% más de ingresos y una reducción de plantilla superior al 11%, producto de ventas de activos. Sacyr también ha triplicado su productividad en el mismo periodo, y Cellnex ha progresado un 144%, subiendo un 8,9% desde 2024.
En el podio de productividad por volumen, Naturgy lidera con 2,84 millones de euros generados por trabajador, un 3,6% más que en 2024, seguida por Endesa con 2,37 millones y Repsol con 2,14 millones. El aislamiento del sector energético revela un modelo de negocio con altos ingresos estables y plantilla contenida. En el extremo opuesto, Indra registra 88.906 euros por empleado, aunque con un aumento acusado del 31% desde 2019.
Por su parte, el sector financiero del Ibex ha mostrado una evolución distinta. Aunque la productividad total del selectivo incluidos bancos y Mapfre ha crecido un 46,4% desde 2019, la caída de tipos de interés en 2025 produjo descensos en la facturación bancaria y una ligera reducción de productividad en ingresos por empleado, excepto en Banco Santander y BBVA, que mantuvieron crecimientos relativos. Bankinter es el banco más productivo con 580.478 euros por empleado, pese a un descenso en comparación con ejercicios previos.
La recuperación del empleo es visible después de profundas reestructuraciones. Desde 2019, el conjunto de empresas no financieras ha reducido su plantilla en un 15,2% (unos 170.000 empleos menos), pero en los dos últimos años comenzó a crecer, marcando una etapa expansiva tras ajustes postpandemia. Telefónica también destaca por aumentar su productividad un 13,9% en 2025, con una reducción significativa en plantilla tras la venta de filiales en Latinoamérica.
Este fenómeno refleja una tendencia generalizada en las grandes cotizadas españolas: potenciar ingresos con menor o controlada masa salarial. La eficiencia operativa y la gestión estratégica de activos y plantillas se mantienen como claves para sostener la competitividad en un entorno económico complejo.
Con la renovación del ciclo económico y la adaptación al nuevo contexto postpandemia, las empresas del Ibex continúan mejorando su rendimiento por trabajador, consolidando récords históricos y estableciendo bases sólidas para futuros crecimientos sostenibles.
Para más información sobre indicadores y evolución sectorial, puede consultarse la publicación de Expansión o los informes oficiales de la Bolsa de Madrid.