El euríbor a 12 meses, principal índice de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, cerró junio con una ligera bajada hasta el 2,78%, tras haber acumulado tres meses consecutivos de aumentos desde el 2,22% en marzo.
Esta caída casi al final del mes, respecto al 2,804% registrado en mayo, llega en un contexto de mejoría en la geopolítica internacional y cierta estabilidad en los mercados energéticos. Principalmente, la reapertura del Estrecho de Ormuz junto con avances en las negociaciones de Estados Unidos e Irán para lograr un acuerdo duradero en Oriente Próximo han contribuido a esta ligera relajación del índice.
El euríbor había alcanzado un máximo diario del 2,87% el 12 de junio, reflejo de las tensiones inflacionarias y las subidas de tipos en Europa, pero terminó el mes en el nivel diario más bajo, 2,72%, lo que supone una pequeña tregua en su escalada. No obstante, este nivel sigue colocado en los más altos desde septiembre de 2024 y lejos del 2,26% con el que cerró 2025.
El Banco Central Europeo (BCE) elevó en junio por primera vez en tres años su tipo oficial de interés, impactando directamente en la evolución del euríbor y en las expectativas del mercado. Tras esta subida hasta el 2,25%, se prevé otra posible alza de 25 puntos básicos en septiembre, aunque dependerá del comportamiento de la inflación y del crecimiento económico en la eurozona.
Según el comparador financiero Roams, la bajada del precio del petróleo en los últimos días ha aliviado la presión sobre los tipos, pero para una caída sostenida del euríbor se necesitarían datos más favorables de inflación y un mensaje más calmado por parte del BCE. En palabras de sus expertos, "el descenso del crudo aporta oxígeno, pero no es suficiente por sí solo para revertir la tendencia alcista".
Por su parte, RN Tu Solución Hipotecaria apunta que aunque el euríbor ha dejado de acelerarse tras meses de aumento, no se puede hablar de alivio para los hipotecados, sino más bien de una estabilización temporal. Los tres meses previos estuvieron marcados por una notable sensibilidad del mercado a factores como la inflación, los precios energéticos y la situación en Irán.
En términos prácticos, esta pequeña bajada tiene un impacto limitado para quienes tienen hipotecas variables. En comparación con hace un año, cuando el índice estaba en el 2,08%, la cuota mensual sigue siendo considerablemente más alta. Un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1% y revisión anual puede aumentar aproximadamente 57 euros al mes, sumando más de 900 euros anuales extra.
En el caso de hipotecas con revisión semestral en las mismas condiciones, el incremento ronda los 43 euros al mes. Por tanto, pese al retroceso del euríbor en junio, el coste de financiar una vivienda continúa elevado para los hogares españoles.
Este comportamiento del euríbor refleja la complicada coyuntura económica y geopolítica actual, donde las decisiones de política monetaria del BCE y los factores externos como los precios energéticos y la estabilidad internacional juegan un papel clave en la evolución de los tipos de interés.
Para estar al día de estas actualizaciones y entender cómo afectan a las finanzas personales, resulta fundamental seguir las comunicaciones oficiales del BCE y analizar el contexto económico global en constante cambio.