El Consejo de Ministros español tiene previsto aprobar un real decreto que establece un nuevo sistema de ayudas para plantas industriales de cogeneración, beneficiando a más de cien empresas del sector. Este mecanismo busca reactivar instalaciones que usan calor residual para producir electricidad y que habían quedado fuera del antiguo marco regulatorio.
Las plantas de cogeneración, ubicadas en industrias como la petroquímica, siderúrgica, papelera y azucarera, entre otras, utilizan el calor sobrante de sus procesos para generar electricidad que luego venden a la red. Este sistema, que llegó a representar en el pasado el 10% de la electricidad consumida en España, ha visto una caída significativa debido al fin de la vida útil regulatoria de muchas plantas y la falta de ayudas adecuadas.
Se estima que más de la mitad de las centrales de cogeneración en España (unas 600) están actualmente inactivas por no poder recibir retribuciones, lo que ha generado una crisis en este segmento y amenazas para la continuidad de inversiones y empleo. La patronal del sector, Acogen, lleva años reclamando un marco jurídico y financiero estable que garantice la viabilidad de estos activos estratégicos.
Para cumplir con las normativas europeas sobre ayudas de Estado, el Gobierno ha diseñado un modelo basado en subastas. Se lanzarán dos convocatorias, una en 2024 y otra en 2027, para asignar hasta 1.200 megavatios (MW) de potencia: 600 MW en cada subasta. En estas, empresas que comprometan renovación con centrales de alta eficiencia que operen con gas natural o biomasa y que utilicen al menos un 10% de hidrógeno renovable podrán competir por las ayudas.
Las plantas que funcionen con gas natural tendrán una duración regulatoria de 12 años, mientras que las que usen biomasa podrán extenderla hasta 20 años. La compensación económica se determinará según el resultado de las subastas y está prevista entre 414 y 582 millones de euros anuales para el total de potencia adjudicada. En conjunto, durante toda su vida útil regulatoria, el sector podrá recibir más de 6.000 millones, recursos que antes no estaban disponibles para renovar y mantener estas instalaciones.
Aunque la cogeneración representa una parte menor de la generación eléctrica pública, su papel es relevante por su integración en procesos industriales y por ser fuente de ingresos complementarios para numerosas empresas como Azucarera, Atlantic Copper, Repsol o Seat, entre otras. Alrededor de 108 generadores eléctricos asociados a Acogen y muchas más empresas relacionadas con servicios indirectos dependen económica y laboralmente de esta actividad, que agrupa a más de 200.000 empleos.
El sistema de subastas funcionará con un modelo de sobre cerrado y un mecanismo marginal descendente, donde las ofertas deberán reflejar el porcentaje de reducción de rentabilidad que están dispuestas a aceptar sobre un valor de referencia del 7,09%. Esta configuración busca garantizar que las ayudas se asignen de manera competitiva y eficiente, asegurando la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico y la competitividad de las empresas.
Esta iniciativa responde a la necesidad de modernizar un sector que, aunque poco visible, es un pilar importante para la industria española y la transición energética, contribuyendo a una generación más sostenible y eficiente. La aprobación y puesta en marcha de este nuevo régimen ayudará a frenar el cierre de plantas y dará un impulso necesario para la renovación tecnológica y la incorporación de tecnologías verdes como el hidrógeno.
Con esta medida, el Gobierno afronta uno de los problemas más acuciantes de la industria energética española, combinando criterios económicos, industriales y medioambientales para garantizar la continuidad y evolución de la cogeneración en España.
Para más detalles sobre el plan y su impacto, consulte la información oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el seguimiento que realiza la patronal Acogen.