Las cuatro grandes firmas de servicios profesionales —Deloitte, EY, KPMG y PwC— han cerrado otro ejercicio de expansión en España. Sus divisiones de legal y fiscal acumulan conjuntamente una facturación de 898,7 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento medio del 8% respecto al año anterior. El dato consolida la tendencia de los últimos años: el negocio jurídico y tributario de las Big Four no solo aguanta, sino que acelera.
PwC Tax & Legal encabeza el ranking con 246,7 millones de euros, un 7,4% más que en 2024. La cifra recoge los ingresos de ocho sociedades en España dedicadas al asesoramiento fiscal y legal, aunque la firma no desglosa cuánto aporta cada una. Además, por segundo año consecutivo, PwC incluye parte de la actividad que sus socios y equipos nacionales gestionan en el exterior para clientes españoles. Esa metodología hace que sus números no sean estrictamente comparables con los del resto, pero también le permite situarse hipotéticamente por encima de Uría Menéndez en el podio histórico de la abogacía española.
EY Abogados sube un peldaño en la clasificación y se coloca segunda con 233,1 millones de euros, tras crecer un 9%. A los ingresos del área legal —que representa prácticamente la totalidad de esa cifra— se suma el porcentaje correspondiente al centro de servicios globales que EY tiene en Málaga. La firma también ha renovado su dirección: Adolfo Zunzunegui tomó el relevo de Ramón Palacín, quien había liderado EY Abogados durante siete años.
Deloitte Legal crece un 5,8% hasta los 227,3 millones. La compañía mantiene el criterio contable introducido el ejercicio pasado, cuando integró Business Process Solutions (BPS), su división de outsourcing, dentro de Deloitte Legal como parte de una reorganización global de su estructura. KPMG Abogados es, de las cuatro, la que más crece en términos relativos: un 10,1%, hasta los 191,6 millones de euros. La firma aclara que esa cifra no contempla facturaciones intragrupo ni servicios prestados a clientes españoles que hayan sido facturados desde sociedades extranjeras.
Un mercado en ebullición más allá de las Big Four
El crecimiento no es exclusivo de las grandes. De las quince firmas que integran el ranking completo del sector, diez lo hicieron a doble dígito. El dato refleja un mercado legal y fiscal en plena expansión, impulsado por la creciente complejidad regulatoria, la internacionalización de las empresas españolas y la demanda de servicios integrados que combinen asesoramiento jurídico con consultoría.
La sorpresa más llamativa del ejercicio viene de ETL Global, que aparece inmediatamente después de las Big Four con una facturación de 187,4 millones de euros, tras un crecimiento del 27,5%. El grupo aglutina más de 100 sociedades españolas bajo su paraguas, aunque la mayoría siguen operando con su propia marca. Su modelo, basado en la adquisición de firmas regionales con fuerte arraigo local, parece dar sus frutos.
BDO Abogados y la española Auren también destacan con crecimientos del 12,5% y el 12,3%, respectivamente. En el caso de Auren, la entrada del fondo Waterland en su capital ha actuado como catalizador. Grant Thornton, por su parte, cerró su venta al fondo norteamericano New Mountain Capital en 2025 y ya muestra los efectos: su división legal y fiscal creció un 15,8% hasta los 37,3 millones.
Afianza Legal, el caso más llamativo del año
Si hay una firma que acapara la atención este año, esa es Afianza Legal. Con un incremento del 73,4%, su facturación alcanza los 21,2 millones de euros. La compañía, fundada en 2002 por José Luis Cogolludo, ha apostado decididamente por el crecimiento inorgánico: integra despachos de distintos territorios con el objetivo de construir un referente nacional con escala suficiente para competir con las firmas más consolidadas.
Este modelo de consolidación mediante adquisiciones no es nuevo en el sector legal español, pero Afianza lo está ejecutando con una velocidad poco habitual. Su ritmo de integración recuerda al que protagonizaron firmas como ETL en sus primeros años de expansión. El tiempo dirá si logra alcanzar la masa crítica necesaria para competir en los grandes mandatos corporativos.
En conjunto, el sector legal y fiscal en España vive un momento de expansión que combina crecimiento orgánico con una intensa actividad corporativa. Las Big Four siguen siendo los actores dominantes, pero la presión desde abajo es cada vez más visible. La pregunta es si el mercado tiene espacio para tantos competidores creciendo a este ritmo, o si la consolidación acelerará en los próximos ejercicios.