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BBVA reorganiza su banca minorista en España

El banco promueve a dos directivos internos tras el traslado de David Conde a la filial suiza del grupo.

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: BBVA reorganiza su banca minorista en España · El Diario Joven

El BBVA ha movido fichas en su negocio de banca minorista en España. El detonante ha sido el nombramiento de David Conde como máximo responsable de la filial suiza del grupo, un movimiento que ha dejado vacante su anterior puesto al frente del negocio de Particulares y de la banca dirigida a altos patrimonios en el mercado doméstico.

En lugar de buscar un perfil externo para cubrir esa vacante, la entidad ha optado por una solución interna. Manuel Agüé asume ahora las responsabilidades que antes recaían en Conde: lidera el desarrollo de productos y las soluciones para clientes particulares en España, el segmento que representa el grueso del negocio retail del banco en el mercado nacional. Agüé ya ocupaba puestos de peso dentro de esa misma área, lo que facilita una transición sin fricciones en plena racha comercial positiva.

Por otro lado, Fernando Ruiz, responsable del segmento de Alto Valor —que engloba la Banca Personal y Privada—, no ha visto alteradas sus funciones, pero sí su línea de reporte. Antes dependía de Conde; ahora lo hace directamente de Gonzalo Rodríguez, director de Banca Minorista en España. En la práctica, tanto Agüé como Ruiz han escalado un peldaño en el organigrama interno, pasando a reportar directamente al responsable de Particulares sin el intermediario que suponía Conde en la cadena jerárquica.

Rodríguez, a su vez, depende de Peio Belausteguigoitia, máximo responsable de BBVA en España. La estructura resultante es más plana en ese tramo del organigrama, lo que en teoría puede agilizar la toma de decisiones en dos segmentos estratégicos para el banco.

El salto de Conde a Suiza y el adiós de Gómez

El origen de toda esta cadena de cambios está en la salida de Alfonso Gómez, quien dirigió BBVA Suiza durante once años y acumuló más de tres décadas en el grupo. Gómez dejó la entidad y fichó por HSBC para encabezar su filial suiza y su negocio de Banca Privada en ese mercado. Su marcha abrió la puerta a que Conde, con experiencia directa en el segmento de altos patrimonios, tomara las riendas de una plaza donde BBVA compite como actor relevante en gestión de activos, banca privada y soluciones de inversión para grandes fortunas.

El nombramiento de Conde para Suiza se produjo a mediados de marzo. A partir de ahí, el banco tuvo que resolver el hueco que dejaba en España y optó por no prolongar el proceso con una búsqueda externa. La apuesta por Agüé responde a una lógica de continuidad: conoce las dinámicas del área minorista, tiene trato directo con los equipos y ha trabajado bajo las órdenes del mismo Conde durante un tiempo.

La apuesta por el talento interno

Desde BBVA justifican estos movimientos como parte de un objetivo más amplio: impulsar el talento interno y reforzar áreas que consideran estratégicas en España. En un momento en que el banco atraviesa una buena dinámica comercial —con los tipos de interés todavía en niveles favorables para el margen de intereses, aunque el Banco Central Europeo ya ha iniciado el ciclo de bajadas— introducir una ruptura mayor en el liderazgo de Particulares hubiera supuesto un riesgo innecesario.

La banca minorista es, en cualquier entidad de este tamaño, el corazón del negocio doméstico. Los márgenes, los volúmenes de crédito al consumo, las hipotecas y los depósitos de familias dependen en gran medida de cómo se gestionan estos equipos y de la capacidad de sus responsables para mantener la relación con millones de clientes. Por eso la decisión de no apostar por un fichaje externo, sino por alguien que ya conoce la cultura y los procesos, tiene sentido desde una perspectiva de gestión del riesgo operativo.

Esta clase de reorganizaciones internas, aunque parezcan menores desde fuera, tienen un impacto directo en la velocidad con la que se toman decisiones comerciales y en la cohesión de los equipos. Que Ruiz y Agüé reporten ahora directamente a Rodríguez elimina una capa de intermediación y puede traducirse en mayor agilidad en el diseño de productos y en la respuesta a los movimientos de la competencia.

En definitiva, BBVA ha gestionado una transición relevante en su negocio doméstico sin grandes aspavientos: aprovechando el talento que ya tenía dentro de casa, simplificando levemente la cadena de mando y enviando un mensaje claro sobre qué tipo de perfiles quiere ver crecer dentro de la organización.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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