BBVA ha reducido su participación en Telefónica al 1,965 %, muy por debajo del más del 5 % que mantenía hasta hace poco, según informó la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esta decisión forma parte de la gestión habitual de la cartera de inversiones del banco, que ahora valora esta participación en aproximadamente 391,74 millones de euros, tras la caída desde el 5,007 % inicial.
A pesar de esta reducción significativa, BBVA ha asegurado que mantiene una "magnífica relación" con Telefónica y continuará colaborando en varios proyectos conjuntos. Carlos Torres, presidente de BBVA, enfatizó recientemente que la inversión en Telefónica es de carácter financiero y no estratégico, subrayando la voluntad de seguir trabajando mano a mano con la operadora.
La vinculación accionarial entre BBVA y Telefónica se remonta a 1997 con la entrada de Argentaria, antes de su fusión con BBV, en el capital de la telecomunicadora con una participación cercana al 5 %. Un año más tarde, esta inversión alcanzó casi el 10 % tras varios movimientos en el mercado. Con la fusión de BBV y Argentaria en 1999, la participación se ajustó al 8,24 % y comenzó a disminuir gradualmente desde 2000.
Desde 2001, la presencia accionarial de BBVA en Telefónica se estabilizó en torno al 5 %, manteniéndose en ese nivel desde 2017 hasta esta reciente reducción. A lo largo de estas dos décadas, BBVA ha defendido que su inversión en Telefónica es principalmente financiera y no responde a un interés estratégico que vincule ambas empresas más allá del capital.
En cuanto a la representación en el consejo de administración, BBVA estuvo presente desde 1999 con tres consejeros, reflejando su influencia en la gestión de Telefónica. Esta representación se fue reduciendo con el tiempo hasta quedar en un único consejero, José María Abril, desde 2022. A principios de 2023 se anunció la salida definitiva de BBVA del máximo órgano de gobierno de Telefónica.
Esta evolución en la participación y el rol institucional de BBVA ocurre en un contexto donde el banco busca optimizar su cartera y Telefónica afronta desafíos para consolidar su transformación digital y fortalecer su posición en el mercado. Pese a ello, ambas compañías confirman su voluntad de mantener una colaboración activa en proyectos de interés común, que podrían abarcar desde iniciativas tecnológicas hasta desarrollos financieros.
La disminución de la participación de BBVA en Telefónica también refleja tendencias más amplias en el sector financiero, donde las entidades ajustan sus inversiones para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado y a sus propias estrategias de negocio. La operación pone fin a un capítulo de dos décadas de estrecha vinculación entre una de las grandes entidades financieras españolas y la principal telecomunicadora del país.
Para quienes quieran profundizar en el contexto bursátil de esta operación, la CNMV ha hecho pública la comunicación oficial de la reducción accionarial, disponible en su web. Por su parte, las declaraciones de Carlos Torres subrayan que esta decisión no afecta la voluntad de cooperación entre ambos grupos, reflejando un interés común en potenciar sus respectivos negocios.
En definitiva, BBVA preserva una relación estratégica con Telefónica desde una perspectiva más colaborativa que accionarial, enfocada en aprovechar sinergias y futuras oportunidades en un entorno empresarial cada vez más interconectado y dinámico.