La banca española afronta su primer examen del año con buenas perspectivas sobre la mesa. A partir del 23 de abril, las principales entidades del país arrancan la temporada de presentaciones de resultados del primer trimestre, y los analistas anticipan que el sector en su conjunto rozará los 9.000 millones de euros en beneficios netos, lo que supondría un incremento de casi el 5% respecto al mismo periodo del año anterior. Bankinter será la primera en abrir el turno, seguida de Santander el 29 de abril, BBVA y CaixaBank el día 30, y Sabadell y Unicaja ya en mayo.
Las estimaciones proceden de firmas como Jefferies, que habla de una temporada "bastante tranquila" y sin grandes sorpresas, y Barclays, que en un reciente informe califica los resultados esperados como "sólidos". Los analistas de Bloomberg son incluso más optimistas: su consenso apunta a que el beneficio conjunto del sector podría superar los 10.000 millones en el trimestre. Sea como sea, los números son positivos para un sector que lleva varios ejercicios cosechando ganancias récord impulsadas por los tipos de interés elevados.
Banco por banco: quién gana y quién flojea
El panorama no es uniforme. Santander y BBVA volverán a liderar el ranking de beneficios gracias a su fuerte exposición internacional, que les permite diversificar riesgos y aprovechar mercados en crecimiento. Para Banco Santander, cuya presidenta es Ana Botín, el consenso espera un beneficio de 3.710 millones de euros en el trimestre. BBVA, por su parte, se quedaría en los 2.793 millones, también apoyado en su negocio en México y Turquía.
CaixaBank cerraría el podio con un resultado estimado de 1.485 millones, respaldado por una dinámica comercial doméstica positiva y unos niveles de morosidad todavía muy bajos. Bankinter, aunque más pequeño, también mejora sus cuentas: los analistas le otorgan unos 286 millones en beneficios, apoyados en el buen momento de la economía española y en una actividad superior a lo esperado.
Unicaja, con 159 millones previstos, se mantendría prácticamente plana respecto al año anterior. El caso más llamativo es el de Sabadell, que se convierte en la única entidad del grupo para la que se prevé un retroceso: los analistas estiman un beneficio de 465 millones, un 5% menos que en el primer trimestre de 2024. En pleno proceso de opa hostil por parte de BBVA, cualquier dato negativo tendrá especial resonancia mediática.
El crédito cae, pero la morosidad aguanta
Uno de los focos de atención en esta temporada de resultados será la evolución de los volúmenes de negocio. Jefferies advierte de que el primer trimestre suele ser estacionalmente débil en cuanto a concesión de crédito, con caídas intertrimestrales en hipotecas y préstamos corporativos. Este efecto no es nuevo ni alarmante, pero sí relevante porque anticipa cómo pueden evolucionar los márgenes de interés en los próximos meses.
A futuro, Barclays estima que si la economía española se ralentiza, los préstamos podrían caer un 1% adicional. La firma británica recomienda a los bancos que prioricen el crecimiento sostenible en mercados maduros frente a los emergentes, reduciendo así su exposición al riesgo. Un consejo que casa bien con el perfil conservador que han mantenido las entidades españolas en los últimos años y que, en parte, explica su baja tasa de morosidad.
Ese dato, la morosidad, es precisamente uno de los activos más valorados por los analistas. Según los últimos datos del Banco de España, la tasa de créditos dudosos del sistema financiero español se mantiene en niveles históricamente bajos, lo que reduce el riesgo de provisiones inesperadas y da estabilidad a los resultados.
La guerra en Oriente Medio, en el horizonte pero sin impacto directo
El telón de fondo de estos resultados es la escalada de tensión en Oriente Medio, que se ha convertido en una variable constante de incertidumbre para los mercados globales. Sin embargo, tanto Jefferies como Barclays coinciden en que el conflicto no tendrá un impacto directo relevante en los beneficios de la banca española este trimestre. La exposición directa de los grandes bancos españoles a la región es limitada, y su diversificación geográfica actúa como amortiguador.
Lo que sí vigilan de cerca los analistas es la evolución de los tipos de interés. El mercado descuenta dos o tres bajadas del BCE a lo largo de 2025, pero tanto Jefferies como Barclays confían en que el sector bancario seguirá rindiendo bien incluso en ese escenario, sobre todo si las rebajas son graduales y la economía española mantiene su dinamismo. El consenso, en definitiva, es optimista: la banca llega a este primer examen del año con los deberes hechos y sin grandes frentes abiertos en el balance.