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Bad Bunny compró un Bugatti por 3 millones y luego no supo qué hacer con él

El artista adquirió un Bugatti Chiron Sport tras no lograr alquilar uno para los Latin Grammy 2020, pero terminó vendiéndolo al poco tiempo

Por Redacción El Diario Joven·viernes, 29 de mayo de 2026Actualizado hace 11 h·4 min lectura·12 vistas
Ilustración: Bad Bunny compró un Bugatti por 3 millones y luego no supo q · El Diario Joven

Hace seis años, cuando Bad Bunny aún no era el fenómeno global que conocemos hoy, el cantante de Puerto Rico realizó una inversión millonaria que llamó la atención de sus fans y la prensa. Para participar en la entrega virtual de los Latin Grammy 2020, Benito Antonio Martínez Ocasio tenía previsto aparecer conduciendo un superdeportivo por el puente Teodoro Moscoso en su isla natal.

La pandemia impidió la realización presencial del evento, y Bad Bunny buscó alquilar un Bugatti, una marca francesa de vehículos exclusivos y extremadamente costosos. Sin embargo, nadie quiso prestarle un vehículo de semejante nivel para que lo exhibiese en la gala. Ante esta negativa, decidió comprar un Bugatti Chiron Sport 110 Ans, edición limitada a 20 unidades, por más de tres millones de dólares.

El poderoso motor de 1.500 caballos y el diseño exclusivo del Bugatti Chiron Sport llamaron rápidamente la atención en Puerto Rico, donde era el primer coche de esta marca en circular. No obstante, lo que en un principio parecía un acierto, terminó convirtiéndose en una carga para el artista. Bad Bunny relató en varias entrevistas que su nuevo coche generó más problemas de los que esperaba: el seguro, los impuestos, la atención social constante y las complicaciones administrativas le hicieron replantear su decisión.

Pese a la espectacularidad del coche, Bad Bunny no es un apasionado de los automóviles. Confirmó que su experiencia con vehículos de lujo había sido limitada, poseyendo antes un Lamborghini Urus, un SUV con 650 caballos de potencia que también utilizaba muy poco y que acumulaba polvo en el garaje.

En contraste con esos coches exclusivos, el artista afirmó sentirse más cómodo y feliz conduciendo su Toyota Corolla de 2003. Considera que los coches lujosos no forman parte fundamental de su vida y que se adaptó a las exigencias de la industria y la fama más por compromiso laboral que por gusto personal.

Finalmente, en diciembre de 2024, Bad Bunny vendió el Bugatti Chiron Sport a un coleccionista argentino residente en Miami por un monto cercano a lo que pagó inicialmente, recuperando así su inversión. Esta decisión se debe, en gran parte, a los altos costes de mantenimiento y a su preferencia por una vida más simple y alejada de ostentaciones.

Bad Bunny, que se ha convertido en uno de los artistas latinos más influyentes y con más seguidores en las plataformas digitales, ha sabido mantener un discurso honesto sobre sus gustos y prioridades, mostrando que detrás del brillo y la fama también hay decisiones pragmáticas y personales.

Este episodio refleja cómo a veces la fama y la presión del entorno pueden llevar a acciones inesperadas, que luego se reconsideran a la luz de la experiencia y las verdaderas necesidades personales. Además, pone en perspectiva la relación entre el dinero, el estatus y la felicidad en la vida de los artistas contemporáneos.

El caso del Bugatti no solo fue anécdota, sino también una muestra de la manera en que el mercado de lujo interactúa con figuras públicas, generando curiosidad y debates sobre el valor real de estos bienes en la vida cotidiana.

Bad Bunny sigue siendo un icono global de la música urbana, pero su historia con el Bugatti revela matices inéditos sobre la percepción del lujo, la fama y la autenticidad en la era digital.

Para más detalles sobre el impacto cultural de Bad Bunny y su evolución, puede consultarse su perfil en plataformas musicales y el seguimiento de sus giras y eventos en medios especializados, como Europa Press, o las entrevistas en canales de YouTube como Molusco TV.

Este relato también ofrece una reflexión sobre cómo la pandemia de COVID-19 alteró eventos y planes, influyendo en decisiones personales y profesionales en la industria musical a nivel global.

Bad Bunny está actualmente preparando su serie de conciertos en Madrid, confirmando que ha dejado atrás las dudas y polémicas de sus inicios, consolidándose como una superestrella con una base potente y un mensaje auténtico.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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